Te enseño a ser un líder

Tras dos meses de liderazgo, hoy lo dejaremos atrás. El mes que viene le damos la bienvenida a uno de mis temas favoritos dentro del voleibol, pero antes de eso, hoy toca despedir el liderazgo como se merece.

Antes de hacerte mi aportación final me gustaría que cogiese tu libreta, la que has reservado para Tu Post del Lunes y respondas a lo siguiente:

  • ¿Eres el líder que te gustaría ser?
  • ¿Qué te está faltando?
  • ¿Qué de lo que aprendiste te resonó más?
  • ¿Por donde vas a empezar en esto del liderazgo?

Estaré encantada de ver esto respondido en comentarios.


Si antes de leer e informarme sobre liderazgo creía que era importante, no os podéis ni imaginar lo que pienso ahora.

Siento que el liderazgo a parte de ser la base y lo que da estructura a un equipo, es la esencia de ese equipo. Es esa luz que traspasa al otro lado.

¿Qué diría de vuestro equipo y de ti alguien que lo veo jugar desde fuera?

Esa respuesta, es el verdadero liderazgo.

¿Por qué?

Porque no se puede engañar a alguien que lo ve desde fuera. Esa persona está adquiriendo tanta información de tu comportamiento en la interacción con tus jugadores y con la conducta final y las consecuencias de lo que ellos hacen, que va a identificar qué si haces bien y que no.

¿Eres consciente de lo que estás transmitiendo a la grada?

Para mi el liderazgo es consciencia, coherencia y autenticidad de los valores deportivos y los propios.

No existe un liderazgo que no se nutra de las relaciones sanas con sus miembros, ni de una postura abierta y cercana en cada momento, sin olvidar la exigencia y el velo por los objetivos comunes.

Un líder va mucho más allá de conseguir un buen resultado. Como ya hemos comentado alguna vez, es hacer que el que recibe ese liderazgo tenga el poder de transformarse, de convertirse en alguien mejor. Y no solo mejor cuando el líder está delante, sino que haya comenzado un periodo en el que la motivación es tan intrínseca que en los tiempos de ocio, el jugador está centrado en ser mejor y seguir entrenando de cualquier modo estando fuera de pista.

El liderazgo es un procesos de influencia, no es algo que uno tiene. No es dirigir y ordenar qué y cómo hacerlo. Es guiar y dar herramientas para que las cosas vayan saliendo (Castillo y Álvarez, 2023).

El liderazgo es convertir al receptor en un líder mediante su ejemplo y modelo.


Las consecuencias del mal líder

No obstante, no todo el entrenador es un buen líder. Ya os lo decía la semana pasada, pero quiero repetirlo.

Yo no quiero que te conviertas en un buen líder porque yo te lo diga, quiero que desarrolles un liderazgo eficaz porque serás alguien muy querido y respetado por tus jugadores.

No necesitarás castigos, ni gritos, tan solo el respeto que te ofrecen por ser un modelo para ellos hará que el trabajo esté orientado a lo que tu predispones.

Durante mis cuatro años en el interior de la pista, he visto bastantes cosas.

He percibido de todo, entrenadores con pasión que se volcaban por mejorar, gente con mucha experiencia amando su trabajo y a sus jugadores como el primer día, entrenadores que aman ser jugadores pero que entrenan por dinero, entrenadores que solo están ahí porque necesitan sentir poder en algún área de su vida y algún otro que cayó de rebote y que está dejando pasar el tiempo.

Sorprendentemente he visto peores líderes que mejores. Es más, he visto muy pocos que puedan servir como modelo para aquellos que se inician.

Hay muchos entrenadores muy buenos en contenido, sistemas y a nivel táctico y técnico. Es decir, hay mucha gente que sabe mucho de vóley. Pero hay muy poca que sabe de vóley y de tratar con personas.

Por que lo complicado de entrenar no es saber de voleibol, lo complicado de entrenar es saber qué decir y cómo decirlo; qué hacer y cuándo hacerlo; cómo gestionar mi enfado y hacer que el otro no lo note; cómo motivar a mi jugador teniendo todo en contra. Esto, si es ser un entrenador, y quien consigue eso es el muy buen entrenador.

El mal entrenador tiene un grupo que no le quiere, que habla mal de él cuando se aleja. Un mal líder no llega a calar a sus jugadores, estos no están implicados realmente en el trabajo y se dispersan continuamente.

Al no cuidar ni escuchar a tus jugadores, llegará un momento en el que te girarás y estarás solo. A menudo veo como a malos líderes se les van jugadores y el error no es solo ese, el problema es que este entrenador nunca pensará que él es el responsable de que ese equipo se haya roto.

Y ser un mal líder no solo tiene consecuencias como romper un equipo o no clasificar para un campeonato cuando todo pintaba bien. Un mal líder le va a dejar unas secuelas enormes a ese grupo de jugadores.

Seguramente no haya confiado en ninguno de sus jugadores y se lo ha hecho ver, además habrá ido destruyendo poco a poco su ingenio y creatividad en el campo, obligando a que se jugase de una forma específica y haciendo perder toda la autonomía y motivación a sentirse realizado y progresar en algo que le gusta.

Habrá creado a una persona, no jugador, sino persona, dependiente de la validación externa, insegura, y con una desconfianza y una nula valía en su desarrollo como jugador y persona.


Lo que ocurre si realizas un buen liderazgo

He visto, no solo en Granada, sino en toda España, como implicarse en tu equipo y en su desarrollo hace que el liderazgo transformacional aparezca solo.

En cuanto decides querer hacer bien tu trabajo y ser un referente para esos jugadores, todo cambia.

Eso se nota, y si un jugador ve que quieres que mejore porque le preguntas, le escuchas y le vas corrigiendo, ese jugador empieza a creerte.

Si cuando dices algo sin gritar, que al probarlo le hace mejor, ese jugador te escuchará siempre aunque el resto no quiera.

Si das indicaciones claras y concisas que aporten un valor real sobre el trabajo que se hará ningún jugador estará hablando mientras tu cuentas qué hacer.

Te respetaran y querrán que tú seas su entrenador si les tratas como personas, si les dedicas tiempo, si te preocupas y tratas de ayudarles a que estén mejor mientras están en la pista.

Si creas un entorno de progreso, diversión, concentración y éxito, ¿qué jugador no te querría?¿qué club no querría que alguien como tú con esa pasión y esfuerzo formase parte de ellos?


Te enseño a ser un Buen Líder

Cuando empecé en el voleibol, me faltaba lo que la gente tenía, conocimiento del voleibol.

No es broma, parece mentira como llegué aquí.

No sabía nada, y creerme que no exagero, apenas recordaba las pociones finales en un 5-1. No dominaba el juego táctico, ni sabía como enseñar la técnica.

Era mi primer año entrenando a gente que acaba de empezar.

Quién tenía que enseñarle (yo), sabía casi lo mismo que el que quería aprender.

Pero fue curioso, yo me sorprendí, porque en ningún momento se notó. Si es verdad que empecé a estudiar voleibol como una loca, es más lo sigo haciendo.

Pero en esos tres equipos que llevé mi primer año, no tuve grandes descontentos con las jugadoras a pesar de los equipos tan complicados que tuve que llevar.

Me desviví por hacerlo bien, porque pudieran aprender mientras estaban conmigo.

A día de hoy, esas jugadoras me ven y me abrazan, me tienen un cariño enorme. Y alguna de ellas aun las sigo entrenando.

¿Qué quiero contarte con esto?

Qué un buen líder puede hacer que se le respete, aunque no domine ni de lo que habla. Depende del nivel, claro está, pero si eres cercano, te implicas y tratas de hacer que mejore la persona que tienes delante, tu liderazgo será transformacional.

Con este año, llevo dos formando a entrenadores en clubes. Doy sesiones teóricas y sesiones individualizadas donde trabajamos esos aspectos en concreto con ese entrenador y su equipo.

Recientemente creé un 🧠Programa Anual de Liderazgo y Gestión Emocional para Entrenadores de Voleibol. En este, cualquier entrenador puede empezar su formación para ser un buen líder conmigo.

Esta formación consiste en 6 bloques de trabajo. Cada bloque tiene unos dos módulos donde se desglosa ese aspecto para profundizar y dominarlo mejor, y a su vez cada módulo contiene una o varias sesiones donde se trabaja cara a cara, de forma específica y personalizada conmigo. Además, si tu quieres habrá una parte especial que es la evaluativa, donde mediante test oficiales recopilamos información para conocer tu punto específico en cada uno de los bloques.

Cada bloque cuenta con una sesión final donde se hará un resumen de lo trabajo y se dejarán las bases establecidas para que el entrenador siga trabajando ese aspecto aunque se inicie uno nuevo en siguientes sesiones.

Los bloques y módulos que se trabajan son los siguientes:

  • Bloque I: Establecimiento de objetivo para la temporada – Mod 1 y Mod 2: Estable tu objetivo y presentame a tu equipo. Durante estas dos sesiones conozco en profundidad a tu equipo y trato de conocerte a ti. Establecemos juntos hacia donde queremos ir en la temporada y por dónde empezar. Este bloque es fundamental para el trabajo siguiente. Conociéndote a ti y a tu equipo, el trabajo que iremos realizando será concreto para ti y tu liderazgo con tu equipo o equipos.
  • Bloque II: Liderazgo – Mod 2 y Mod 3: Conoce y conviértete en un líder. Durante unas tres o cuatro sesiones, dependiendo del entrenador, trabajaremos los valores, esquemas mentales, y el modelo de referencia que quiere ser el entrenador para sus jugadores.
  • Bloque III: Emociones – Mod 4 y Mod 5: Conoce y autogestiona tus emociones. Un buen líder nunca lo será sino es capaz de autorregularse, entender la situación y responder adecuadamente a ella. Por eso durante unas cuatro sesiones trabajaremos para que aprendas a gestionar esa rabia interna cuando las cosas no salen como quieres. Asimismo, conocerás el hermoso mundo de las emociones y tendrás una guia de paso a paso para «controlarlas» cuando aparezcan.
  • Bloque IV: Comunicación: Mod 6 y Mod 7: Aprende las bases de la comunicación y Comunica y persuade como un líder. Como ves, cada apartado es igual o más importante que el anterior. De nada sirve que sepas gestionar tus emociones, sino sabes como comunicarte con tu jugador. Persuadir y hacer que tu mensaje cale en el jugador será lo que durante estas sesiones estaremos trabajando.
  • Bloque V: Controla tu mente: Mod 8 y Mod 9: Conoce tu mente y Reformula tu lenguaje interior para conseguir tu objetivo. Este bloque será el que potenciará al máximo tu liderazgo. No solo en tu profesión deportiva, sino en cualquier área de tu vida, tendrás las herramientas para ser consciente y decidir qué quieres hacer, cómo y cuando, porque sabrás cómo funciona tu mente y qué hacer para llevarla a dónde tu quieres.
  • Bloque VI: Motiva y resuelve conflictos: Mod 10 y Mod 11. Motivar y resolver conflictos son el bloque extra que merecía esta programación anual. Las claves de la verdadera motivación y cómo llevarlo a cabo para que tus jugadores quieran avanzar aunque el esfuerzo sea superior a lo que esperaban. Y por último, te ayudaré a resolver conflictos de forma sencilla para que los resuelvas antes de que se compliquen.

Y si aún te quedan dudas del programa o de mi trabajo cara a cara contigo, quiero dejarte por aquí algunas de las aportaciones que mis entrenadores de Club Voleibol Manzanares y las jugadoras de Club Voleibol Almendralejo me han ido dando en mi trabajo con ellos.

Lo que opinan de mis sesiones individuales:

  • Demasiada buenas
  • Muy cercanas y útiles
  • Me he sentido muy cómoda
  • Super Bien, te sientes escuchada y puedes desahogarte y decir cómo eres

Sobre el aspecto en el que les ayudé:

  • Creo que me ha hecho plantearme cosas que cuando las trabaje con tiempo suficiente me van a ayudar a mejorar más en el futuro que durante esta temporada. Me parecen aspectos muy importantes pero difíciles de cambiar a corto plazo 😅
  • Me ha ayudado mucho a entender cómo me siento y en qué momento estoy. Todavía me cuesta utilizar las herramientas para llegar al punto óptimo en todo, pero creo que eso necesita un entrenamiento y un proceso de aprendizaje más lento.
  • Con Mar he aprendido como aplicar conceptos y teorías psicológicas al deporte. Me ha ayudado a tomar conciencia de la importancia del nivel de activación, me ha ayudado a tomar conciencia de las herramientas que ya tengo y aplico ( atención plena, autoinstrucciones positivas, autocompasión, respiración contando..) y a conocer otras nuevas ( como la detención del pensamiento en equipo, el movimiento como herramienta de activación, etc)
  • Lo que más , en afrontar el miedo a fallar
  • A tener más confianza en mi misma
  • Las sesiones me han hecho darle menos importancia al error y gestionarlo con otro pensamiento. También ha conseguir estar en un punto de activación eficiente para dar lo mejor de mí durante el juego.
  • En conocer diferentes herramientas para gestionar diferentes emociones y situaciones durante los partidos

Lo que opinan sobre mi:

  • La cercanía que demuestra en las clases de psicología, la participación y que sabe escuchar
  • La confianza que transmite
  • Cómo te entiende y sabe que hacer para cada situación
  • Su forma de explicar cosas complejas de forma sencilla y animando a la gente a participar pero sin obligar a nadie tampoco
  • Muy cercana e implicada. Muy clara en las explicaciones
  • Me parece que lo explica todo genial ,muy accesible a todos los niveles. Da herramientas para cada cosa que explica y lo hace de una manera sencilla. Se muestra siempre disponible y , a pesar de dar mucha información, hace las sesiones muy a menas.
  • Su carisma y la manera de comunicar, que hace que todo sea más fácil de entender y dinámico a pesar de hacerlo mediante una pantalla
  • La manera en la que nos ha contado las cosas
  • Lo ameno que ha hecho todas las sesiones, la cercanía y la claridad con la que se explica.
  • Teniendo en cuenta las poquitas sesiones que hemos tenido, la forma en que se nos ha expuesto y explicado la teoria junto con ejercicios para trabajarla ha sido excelente, puntualizando desde el principio en lo que es verdaderamente importante y útil, junto con un trato estupendo. Muchas gracias por todo Mar
  • Hace muy entretenido las sesiones y llama mucho la atención
  • Va a parecer una broma esta respuesta, pero lo pienso de verdad, la sonrisa de Mar, siempre me ha transmitido confianza y esperanza

Solo me quedan dos plazas para esta formación, que estarán abiertas durante esta y la semana que viene. A partir de noviembre el plazo estará cerrado y no se abrirá hasta el siguiente septiembre de 2025, donde siempre abro plazas para entrenadores y clubes.

Si quieres tener más información envíame un mensaje a Instagram @mardurannn o contáctame a través de mi correo electrónico: marduranpsicologadeldepor@gmail.com


Hasta aquí este post del hoy y el último de este aspecto.

Espero que puedas decir que estás más cerca de ser un líder transformacional. Y de que quieres empezar a desarrollarlo conmigo😏

El mes que viene empezaremos con la gestión emocional, ¿cómo gestionas tu enfado?

¡¡Lo descubrirás el siguiente lunes!!


Tu post de cada lunes, hasta la semana que viene😉

Mar Durán 🏐 Psicóloga y Entrenadora de Voleibol


Referencias

Castillo, I. & Álvarez, O. (2023). PSICOLOGIA SOCIAL de la actividad física, el deporte y el ejercicio. McGraw Hill.

Ejemplo de Buenos y Malos Líderes

Os prometí hace ya unas semanas, el mismo 7 de octubre que hoy hablaríamos sobre ejemplos de líderes.

Hablaré en concreto de dos, uno muy conocido y otra a la que ya deberíais conocer, no es la primera vez que hablo de ella, aquí.

Luego acabaré contando qué consecuencias tiene ser un mal líder, no en el rendimiento en sí, sino en el futuro de a quién diriges.


Me gustaría antes de empezar que te hicieras las siguientes preguntas:

  • ¿qué debe tener un líder para ti?
  • ¿qué líderes hay en tu vida?
  • ¿cuál es tu líder referente?

Antes de continuar, párate a pensar qué hacen esas personas, cuales son sus características y porqué esas le hacen ser un modelo para ti.

Ahora ya si estamos listos para empezar.


Buenos Líderes

Si llevas conmigo este mes y medio, sabrás que debe tener un líder para ser de los buenos. Esta vez te lo voy a mostrar con ejemplos.

Más arriba te hablaba de que te hablaré de dos, de los buenos. De los malos podría decirte algunos más, pero no quiero ser tan directa.

Te hablaré de porqué son tan buenos líderes y con qué acciones cumplen cada aspecto del líder transformacional.

A ella la conozco personalmente, a él no. Pero sabemos mucho de su historia. Con esto quiere decir que lo que leerás a continuación, aun teniendo la información es una opinión, un análisis de una serie de conductas teniendo en cuenta un patrón específico del cuál basarme (liderazgo transformacional).


Pep Guardiola | Exfutbolista y entrenador

Es muy raro que hable aquí de futbol, pero en esta ocasión es necesario. No soy futbolera, es más durante algún tiempo lo detecte mucho.

Tengo dos hermanos que aman el futbol y yo quería ver otro cosa más divertida en la tele. Hace ya muchos años de esto jajaja.

No me gustaba el futbol, pero se podría decir que Pep hizo que me gustara. Y eso que siempre fui madrilista. Pero ahí está la gracia de esto.

¿Cómo es posible que una persona haga que te guste algo que detestas y además al equipo rival?

Pues por cómo es. Por la magia de Pep.

Y es que, ¿cómo no se puede admirar a alguien que se desvive por sacar a flote algo en lo que cree?

Es más, cuando se fue de España trataba de seguirle la pista, me veía sus documentales y si jugaba su equipo, yo siempre iba con él.

Lo que más me gusta de Pep es como cree en sí mismo, en sus ideas, como es capaz de enamorarse de una nueva forma de juego que el crea y transmitirla.

Por lo complicado no es tener esa idea, es hacer que el que trabaje contigo la sienta tan suya como si la hubiese creado él.

Es cierto, que la época en la que Guardiola estuvo en el Barça tuvo a muchos de los grandes de este deporte como a Messi. Pero, este sigue jugando y no ha vuelto a ganar 6 títulos en un año.

En 2009 Pep, su equipo técnico y los jugadores consiguieron seis títulos en solo un año donde el reconocimiento no solo fue nacional sino que fue europeo e incluso mundial.

Eso no se consigue solo con buenos jugadores. Quién guía eso debe ser alguien como Pep.

Cada vez que veo a este hombre en la tele, me impresiona su firmeza, su ímpetu, la forma tan enérgica en la que se mueve, la seguridad y la convicción con la que habla.

Además del trato cercano y empático que tiene con cada uno de sus jugadores.

Es un ejemplo, lo fue como jugador y lo es como entrenador.

Genera un nuevo estilo de juego que hace que sus jugadores perciban que la creatividad en el campo como algo esencial y muy útil.

Les motiva de forma sobrenatural y les convence de cómo actuar sobrepasando retos y evolucionando como jugador.

Sí, estás son las características del líder transformacional y como ves, las cumple todas.


Olena Zalyubovska | Exvoleibolista y entrenadora

Mi querida rusa, Olena. ¡Qué suerte tengo cada día de verla trabajar cerca de mí!

A ella quizás no la conozcas, pero no por que no es buena en lo suyo. Si te cuento todo lo que consiguió como jugadora y entrenadora me quedo sin espacio.

Seguramente no la conozcas porque el voleibol pasa desapercibido por los medios de comunicación, lo que hace que conocer a la gente que lo forma o formó parte de él a nivel nacional o internacional sea tremendamente más complicado.

Pero para eso me tenéis a mi.

Ya hablé de ella a finales de la temporada pasada, cuando Universidad de Granada Masculino acaba de ascender a SuperLiga 2.

Ella es quién capitanea a ese equipo.

Si cuando de hablé de Pep te contaba que era alguien que amaba su profesión, no sé como definirte a Olena.

Su pasión por el voleibol va más allá de amar su trabajo, te diría que hasta se ha convertido en una parte de sí. Y esto no es una confesión, pero solo hay que verla.

Recuerdo mi primer año en el club, hace ya unas cuatro temporadas. Ella acababa de incorporarse de nuevo. Estaban en Primera Nacional y ella venía a levantar al equipo. Y nadie mejor que ella y su experiencia.

Ese año fue duro para ella, mucho. El grupo no acompañaba. Estos venían de otro entrenador y eso, para el propio jugador es un proceso de cambio que tiene que pasarse a nueva metodología, sistemas y forma de interactuar de la nueva entrenadora.

Descendieron ese año a Primera Andaluza. Pero desde ahí, una vez que Olena se adapto a los chicos y los chicos a ella, no pararon de sembrar victorias.

Dos ascensos seguidos, desde Primera Andaluza a Primera Nacional y de Primera Nacional a SuperLiga 2. Y pensarás, fue así porque se dieron fichajes. Sí y no.

Es verdad que la ayuda de Zeus París, del que ya hemos hablado por aquí, ayuda mucho. Y algunos otros que vinieron a fortalecer al grupo, pero la esencia de esa magia, fue de Olena.

Y solo hay que verla en la pista.

Es un gusto ver como camina con tanta seguridad, como no piensa ni se traba al hablar, sino que con mucha seguridad y sabiendo de lo que habla te emite su mensaje.

Podría hacerte creer que el blanco es negro tan solo por como te habla.

Y eso lo da, como dice Julio Velasco, el saber de una cosa, no repetir lo que has escuchado, sino saber con total seguridad de lo que hablas.

Es rusa, y desde fuera parece una sargenta, desde dentro a veces también. Sin embargo, es capaz de identificar cuando serlo y cuando no.

Tiene ese lado cercano y de madre que compagina de forma asombrosa con su firmeza y organización rusa.

Dedica cuerpo, alma y horas de sueño al voleibol, al estudio del rival, al análisis de sus propios jugadores. Y no le pesa, siempre y cuando sea recíproco todo ese esfuerzo.

Os prometo que es muy guay verla en acción, se abstrae de tal forma del exterior, que puedes estar a su lado contándole algo y no se enteraría.

No tengo dudas de que hace que sus jugadores sean mejores cada día, que el trabajo en pista y pesas valga la pena y que el trabajo constante, siempre les acerca al resultado.

Y además, tiene presente cada día a todos sus jugadores, se asegura de que están bien, de si necesitan algo. Y si hablas con ellos, se les llena la boca de palabras de admiración y fidelidad hacia ella.

«Lo que mande la jefe, suelen decir». Y es que esta mujer ha hecho que 16 niños de 20 años aprox se crean y trabajen por el proyecto que ella les ofrece y lo hacen sin quejas y sin reproches.

Para mi Olena es una referente, la miro con tanta admiración que me encuentro pensado «quiero ser como ella, saber tanto, tener esa firmeza pero a la vez saber ser cercana y empática».


Ambos dos tiene una fe ciega en lo que creen, saben de lo que hablan, y tiene una pasión desmesurada y hasta enfermiza por su deporte y su implicación como entrenadores.

Con esto no quiere decir que sean superhéroes, porque no lo son aunque lo parezca.

También comenten errores, los han hecho y lo harán.

Un líder no es alguien perfecto y siempre correcto.

No.

Un líder es una persona tremendamente autentica que tiene un amor enorme por lo que hace, una seguridad en su criterio y forma de actuar que podrían mover montañas.

Si no te gusta lo que haces, sino te implicas en hacer mejor a esos jugadores, tu liderazgo jamás podrá ser bueno.


El mal líder

Créeme si te digo que el mal líder no es lo contrario a lo que te cuento ahí.

El mal líder también puede tener una fe ciega en lo que cree y muere por trasladarlo, es más a veces, como esa convicción es tan grande, hace que se traspase.

Aunque la idea o pensamiento sean erróneos o locuras.

Este líder, se olvide de la persona.

No como jugador, sino que se olvida de él/ella como persona.

Trata a ese miembro del equipo como si fuese una máquina que debe estar funcionando para él día y noche. Si se rompe o estropea, da igual, la maquina debe seguir dando el mismo beneficio.

Pero esto no se puede hacer ni con una maquina, pues imagina con personas, o mejor dicho con niñas y niños en plena adolescencia o niñez.

Y ya no es que se trate a ese jugador como un mero factor para ganar más, sino que se recorta la visión del largo plazo para trabajar con esa persona solo en corto plazo.

Se usa y desusa al antojo y beneficio del entrenador, sin importar el futuro del jugador. No solo a nivel físico, sino a nivel mental y emocional.

No te hablo de lo creo que pasa, te hablo de lo que sé que pasa.

Ser psicóloga y estar dentro del entorno deportivo como entrenadora me hace ver y conocer muchas historias de primera mano.

Recién llegada al club, me encontré con una chica con un posible largo futuro en el voleibol. Tan solo tendría unos 18 años, pero ella ya no podía seguir.

Lo intentó, pero su entrenador se encargo de machacarla mentalmente a tal punto que cuando consiguió salir de ahí, ya no quería ir a ningún sitio más.

Así que, un mal líder es ese que solo mira para sí, que al trabajar con otros, solo busca un beneficio propio sin importar el equipo, tan solo quiere decir que el formó a esas niñas y ganó esos títulos, porque el resto le da igual.

Un tips para saber si estás siendo buen o mal líder, es ver si año tras años la gente quiere o no quiere estar contigo.

Si vez que los jugadores se te van a otros lados y no con mejores ofertas o futuro, si vez que tus jugadoras no disfrutan, si las vez en tensión y que se desploman a menudo, revísate como líder.

Es posible que estés dejando en la personalidad, autoestima y autoconcepto como jugadora unas secuelas que no podrá cambiar y que traspasarán a su vida personal.

Sintiéndose inútil, incapaz e insegura de sus capacidades, y con la necesidad de la validación externa para sentirse beneficiosa, capaz y útil.

Y no, no hablo de lo que creo que pasa.

Hablo que lo que he visto que pasa, y pasa más a menudo de lo que creemos.


Hasta aquí este segundo post del mes.

Espero que tengas más claro que sí y que no es buen líder.

La semana que viene acabamos estos meses de liderazgo.

Te lanzo, desde ya, la pregunta: ¿qué te llevas del liderazgo?¿qué crees que aprendiste?

¡¡Lo descubrirás el siguiente lunes!!


Tu post de cada lunes, hasta la semana que viene😉

Mar Durán 🏐 Psicóloga y Entrenadora de Voleibol


¿Qué tipo de líder soy? ¡Descúbrelo!

Llevamos unas semanas hablando de liderazgo, y aunque ya sabes mucho más de lo que antes sabías, estoy segura que quieres descubrir en qué lugar de todo eso te encuentras tú.

Supongo que antes de leerme, conocerías los típicos liderazgos: el democrático, el autocrático y el dejar hacer o no liderazgo.

No obstante, aquí hemos descubierto una gama más amplia y con algunos matices nuevos muy interesantes.

Voy a recordártelos y luego trataras de identificar con cuál de ellos te sientes más representado.

Tipos de liderazgo

Hemos estado viendo dos modelos, el mediacional y el multidimensional que nos explicaba como era el liderazgo teniendo en cuenta la percepción del jugador y la situación en la que se encuentra.

Pero estos modelos no solo nos hablan de eso, sino que nos exponen una serie de conductas que son las que debe tener un entrenador.

En el modelo mediacional, tenemos conductas reactivas que es cuando el entrenador responde a acciones del jugador, que pueden ser acciones que el quiere que se den, o errores. Y por otro lado están las conductas espontáneas, que son las que genera el propio entrenador como instrucciones básicas del entrenamiento.

En el modelo multidimensional nos hablaba Chelladurai y Saleh que dependía el comportamiento del entrenador según los antecedentes de la situación, jugadores y entrenador. Esto hace que el entrenadores realice una serie de conductas acorde a ello, como pueden ser la instrucción, el apoyo social o el feedback positivo, entre otros.

Y luego como teorías vimos el liderazgo transformacional con sus cuatro características básicas y el transaccional que aumentaba el efecto del primero.

Test del liderazgo

Para cada uno de estos modelos y teorías existe un cuestionario oficial adecuado a cada categoría que se estudia en ellos.

Te los comentaré al final, pero por si no los encuentras o esos te parecen largos y complicados, te voy a dejar aquí algunas preguntas para que puedas ir identificando en hacia que lado te inclinas como entrenador.

Coge tu libreta, esa que tienes reservada para Tu Post, un boli, siéntate con tiempo y con toda la honestidad del mundo, lee la pregunta y escríbela la respuesta para ti.

  1. ¿Eres conscientes de tus valores como persona y entrenador?
  2. ¿Cuándo tienes un conflicto moral, que prevalece, tu valor personal o tu valor como entrenador?
  3. ¿Estás proyectando en tus jugadores algo que odias de ti?
  4. ¿Eres menos paciente con unas acciones que con otras?¿Cuales desbordan tu paciencia antes?
  5. ¿Diriges a tu jugadores porque crees que es la única forma de que te «hagan caso»?
  6. ¿Si observas una respuesta inadecuada e irrespetuosa en un de tus jugadores como gritar, mala cara o insultar, le respondes de la misma forma (gritando, con mala cara o insultándolo)?
  7. ¿Refuerzas y das un feedback positivo a tus jugadores cuando realizan algo que pretendes que realicen bien?
  8. ¿Castigas cuando algo no sale como quieres?
  9. Si repite por tercera vez el mismo error un jugador ¿te alteras y le subes la voz para repetirle lo que crees que no entendió?
  10. ¿Mantienes el control cuando el entrenamiento se vuelve disperso y se descontrola?
  11. ¿O te descontrolas como el entrenamiento?
  12. ¿Animas a tus jugadores cuando sientes que se vienen abajo?
  13. ¿Hablas con tus jugadores una vez a la semana?
  14. ¿Y una vez al mes?
  15. ¿Tienes en cuenta como aprende y qué necesita cada uno de tus jugadores?
  16. ¿Identificas lo que necesita la situación y te adecuas a ella?
  17. ¿Te conoces lo suficiente como para anticipar tu respuesta negativa ante situaciones complicadas y actuar correctamente?
  18. ¿Tienes en cuenta a tus jugadores para cada planificación y decisión que tomas?
  19. ¿Eres un modelo referente al que quieran parecerse?
  20. ¿Das significado a la tarea para que puedan comprometerse a buscar una solución?
  21. ¿Estipulas repuestas cerradas o das paso a que generen soluciones diversas en el juego?
  22. ¿Corriges el error en ese momento o dejas que pase un espacio de tiempo para abordarlo?

Respuestas

¿Existen realmente respuestas correctas e incorrectas? Pues sí y no.

No voy a ser yo quién juzgue tu manera de entrenar.

Tan solo quiero hacerte pensar, quiero que descubras qué áreas si dominas y en cuales cojeas.

Al ir redactándolas, yo misma me daba cuenta, de los poros que tiene mi propio liderazgo.

No te castigues si sientes que algo no estás haciendo bien. Seguramente no eras consciente de ello. Ahora que si lo eres, trata de buscar la mejor solución para acabar con ese problema.

No existe un líder ideal, y de eso ya hemos hablado muchas veces.

Lo que si existe son los líderes congruentes, los auténticos, los que emiten ese que dicen. Para los que decir y hacer es lo mismo.

Si al responder estas preguntas, te has sentido incómodo en alguna de ellas, es porque esa respuesta no te gusta.

Tú realmente sabes cuál de esos ítems son los correctos y donde estás fallando.

Entonces, ¿con qué liderazgo te sientes más representado?¿Qué te ha hecho decidirte por ese?

Si aun andas perdido, y quieres que charlemos sobres tus respuestas, ¡estaré encantada de hacerlo!


Como te prometí más arriba, aquí tienes los cuestionarios adecuados para cada una de las categorías que hemos estado descubriendo (obtenidos de Castillo y Álvarez, 2023):

  • Escala del liderazgo en el deporte – LSS1, LSS2, LSS3 (Chelladurai y Saleh, 1980)
  • Cuestionario de liderazgo transformacional (TCQ; Álvarez et al., 2018; Beauchamp et al., 2010)

Como sabes en mi Programa Anual 🧠 Liderazgo y Gestión Emocional para Entrenadores de Voleibol, tratamos todos estos temas.

Cada semana el entrenador tiene un módulo en el que de forma práctica, teórica y evaluativa profundiza en el liderazgo, siendo consciente de sí mismo, respondiendo de mejor forma a las situaciones del entrenamiento y partido y llegando a casa feliz y satisfecho con el trabajo hecho.

Contáctame a través de Instagram: @mardurannn o correo electrónico marduranpsicologadeldepor@gmail.com


Hasta aquí este segundo post del mes.

Espero que puedas decir que estás más cerca de ser un líder transformacional.

La semana que viene, descubrirás a buenos y malos líderes.

Te lanzo, desde ya, la pregunta: ¿quién es para ti un buen líder? ¿y un mal líder?

¡¡Lo descubrirás el siguiente lunes!!


Tu post de cada lunes, hasta la semana que viene😉

Mar Durán 🏐 Psicóloga y Entrenadora de Voleibol


Referencias

Castillo, I. & Álvarez, O. (2023). PSICOLOGIA SOCIAL de la actividad física, el deporte y el ejercicio. McGraw Hill.

Liderazgo parental | ¿Cómo ser un líder para mi hijo/a mientras juega?

Llevamos casi una semanita en octubre, pero por aquí aun no os había dado la bienvenida.

El mes pasado lo empezamos con un cronograma mensual en el que te presentaba la temática de cada semana.

Esta vez, lo haremos igual. ¿Cuál será la temática?

La misma.

¿La misma, Mar?

Sí y no.

Hasta ahora hemos estado descubriendo el liderazgo de poco a poco.

Gracias a sus modelos hemos podido ir entendiendo cómo debe ser un líder y qué cosas tener en cuenta. Por cierto, si no los leíste, estás tardando😉 Tienes una categoría en el menú donde puedes encontrarlos todos.

Pero, vayamos a octubre, ¿qué aprenderemos en este mes?

  • 7 de octubre, comenzaremos con un tema muy importante y del que poco se habla, el liderazgo parental, ¿cómo ser un líder para mi hijo mientras juega? Si me lees como entrenador, envía esto al grupo que tienes con los padres.
  • 14 de octubre, ¿qué tipo de líder eres? Llevamos unas cinco semanas hablando sobre liderazgo y sé que eso te generó el gusanillo de conocer qué líder eres según tus características y acciones.
  • 21 de octubre, será mi semana favorita, ¿porqué? porque no te hablaré de más teorías, sino que, iremos a la práctica. Te mostraré casos reales de buenos líderes y no tan buenos para que nunca les copies.
  • 28 de octubre, para cerrar estos dos maravillosos meses haremos una reflexión, que te llevarás para casa y escribirás en nuestra libreta. Será importante que la guardes a mano, porque volveremos a ella en alguna ocasión.

Estás avisado de todo lo que no puedes perderte. ¿Empezamos?


Liderazgo parental

Padre y madre, quiero poneros en aviso. Os haré pensar y os expondré varias situaciones para que evaluéis vuestra forma de actuar. ¿Preparados?

Espero que sí, pero antes quiero poneros en contexto.

Como ya hablamos en semanas anteriores, el liderazgo transformacional es el que consigue generar una transformación positiva a los jugadores que trata. Lo hace mediante el ejemplo, siendo un modelo, valorando la individualización, estimulándolos y motivándolos de forma inspiracional.

Pues bien, eso mismo debería ser un padre y madre para sus hijos.

Y no es que lo diga yo, sino que Popper y Mayseless (2003) citado por Castillo y Álvarez (2023) descubrieron que existía una analogía entre los buenos padres y madres y los líderes transformacionales.

Ambos muestran responsabilidad y sensibilidad a través de la consideración individualiza. ¿Consideración individualización, eso qué es?

Los que leyeron el post sobre el verdadero líder, ya saben lo que es😉

Buenos padres y entrenadores transformacionales a parte de esa consideración individualizada transmiten aceptación sin juzgar, ofrecen oportunidades a través de la propia experiencia.

Asimismo, ambos ponen límites y reglas flexibles, siendo modelos positivos en los que los jugadores pueden identificarse.

Encontrándose relaciones positivas entre el estilo transformacional de los padres con las conductas saludables de sus hijos adolescentes, como una autoeficacia que les regula para hacer ejercicio físico, alimentarse de forma sana e incluso haciendo referencias positivas con la satisfacción con la vida.

Pero no solo produce conductas positivas en sus hijos, sino que también, un liderazgo transformacional protege a sus hijos del burnout en la práctica deportiva.


¿Cómo eres cuando tu hijo juega?

Vamos a ponernos en situación, quiero que reflexiones sobre cómo eres como padres y madres en el deporte de tus hijos.

¿Estás listo para un poco de introspección? ¿Vamos allá!

¿Alguna vez te has preguntado cómo tus acciones afectan el rendimiento y la motivación de tu hijo en el deporte?

¿Has pensado en cómo tus palabras pueden influir en su autoestima y confianza?

Te voy a plantear algunas situaciones, dale un par de vueltas antes de dar una respuesta. Sé honesto contigo mismo.

  • Cuando tu hijo viene de un partido, ¿le preguntas inmediatamente por el resultado? ¿Le comparas con sus compañeros? ¿O prefieres preguntarle cómo se ha sentido y qué ha aprendido del partido?
  • Durante el juego, ¿te encuentras gritando instrucciones desde la grada? ¿Le gritas al arbitro por lo que acaba de pitar?¿O confías en que el entrenador y tu hijo harán lo mejor posible?
  • ¿Le impones expectativas y exigencias basadas en tus propios deseos? ¿O le ayudas a establecer sus propias metas y le apoyas en el proceso?
  • Cuando comete un error, ¿le criticas o le culpas? ¿O le ayudas a ver el error como una oportunidad de aprendizaje?¿Le animas?¿Qué haces cuando se siente frustrado?

No son preguntas fáciles de responder.

Quizás al responder, te das cuenta de que no te gustan las respuestas, o peor aún, ignoras las repuestas negativas.

Siempre hablo del poder de influencia que tenemos como entrenadores hacia nuestros jugadores con cada una de las acciones que hacemos. Imagínate la relevancia que tiene si hablamos de un padre.

Lo que vemos en los primeros años de nuestra vida es lo entendemos como normal, es lo que creemos que es lo correcto, y lo que hacen nuestros padres la forma en la que tenemos que interactuar con el resto.

Sabiendo esto, tu hijo puede estar siendo un reflejo de ti, ¿lo que no te gusta de tu hijo es algo que no te gusta tampoco de ti?

El padre/madre transformacional

Basándonos en las cuatro características del liderazgo transformacional quiero daros una guía con ejemplos de respuestas a nivel conductual, gestual y verbal para que podáis usar en las siguientes situaciones:

1. Cuando tu hijo llega del entrenamiento:

  • Gestos: Una sonrisa cálida, contacto visual y brazos abiertos. ¡No te cruces de brazos!
  • Palabras: «¡Hola campeón! ¿Qué tal el entrenamiento? Cuéntame, ¿qué has aprendido hoy?»
  • Acción: Escucha como si fueras una esponja, absorbiendo cada palabra sin interrumpir.
  • Refuerzo: «¡Guau! Me agrada tu implicación. Veo cómo te esfuerzas por mejorar cada día. ¡Eso es de verdaderos campeones!»

2. Cuando tiene muchos exámenes:

  • Gestos: Cara de «yo he pasado por esto» y una mano en el hombro para transmitir apoyo.
  • Palabras: «Veo que tienes una montaña de libros ahí. ¿Cómo te sientes? ¿Necesitas que te eche una mano con algo?»
  • Acción: Ayúdale a crear un súper plan de estudio que incluya tiempo para rematar el balón (sobre esto hay un post donde ayudo a conciliar deporte y estudios).
  • Refuerzo: «¡Confío en ti! Has demostrado ser un crack en situaciones difíciles. ¡Esta no será la excepción!»

3. Cuando llega llorando a casa porque se siente frustrado:

  • Gestos: Abrazo de oso y cara de «te entiendo perfectamente».
  • Palabras: «Eh, está bien sentirse así. ¿Quieres contarme qué ha pasado? Estoy aquí para cuando quiere contármelo»
  • Acción: Siéntate con él en el sofá con postura abierta y quédate en silencio.
  • Refuerzo: «¡Qué valiente eres al enfrentar estos desafíos! Cada obstáculo te hace más fuerte.»

4. Mientras está en el campo pero no salió a jugar porque es el más novato del equipo:

  • Gestos: Mantén una sonrisa de «estoy orgulloso de ti» y evita fruncir el ceño.
  • Palabras: (Después del partido) «¡Vi cómo animabas a tus compañeros desde la banca! Eso es tener espíritu de equipo. Estoy orgullosa de ti»
  • Acción: Céntrate en su actitud positiva, no en el tiempo que pasó en el banquillo.
  • Refuerzo: «Tu determinación para mejorar es increíble. ¿Qué te parece si practicamos juntos para que te sientas como Melissa Vargas la próxima vez?»

5. Cuando tienes que hablar con el entrenador de tu hijo:

  • Gestos: Postura relajada y tono de voz tranquilo, como si estuvieras charlando con un amigo.
  • Palabras: «Hola entrenador, ¿tiene un momentito? Me gustaría compartir algunas cosillas sobre [nombre del hijo].»
  • Acción: Escucha al entrenador como si fuera el comentarista de la final del Mundial antes de soltar tu rollo.
  • Refuerzo: «¡Me gusta mucho como usted está llevando al equipo, se le ve muy implicado! ¿Cómo podemos hacer equipo para ayudar a [nombre del hijo] a brillar aún más?»

6. Cuando le ves feliz como una perdiz con el equipo:

  • Gestos: Sonrisa de oreja a oreja y postura relajada, como si estuvieras en la playa.
  • Palabras: «¡Qué bien te lo pasas con tus compañeros! ¿Qué es lo que más te gusta de tu equipo?»
  • Acción: Disfruta de su alegría sin acaparar el protagonismo. Deja que se explaye.
  • Refuerzo: «¡Es genial ver cómo has hecho amigos! Tienes un don para hacer hacer que te quieran. ¡Eres quién une al equipo!»

7. Cuando tu hijo se siente excluido del equipo:

  • Gestos: Expresión de empatía y comprensión, manteniendo el contacto visual.
  • Palabras: «Veo que algo te preocupa. ¿Quieres contarme cómo te sientes en el equipo últimamente?»
  • Acción: Escucha activamente sin juzgar, permitiéndole expresar sus emociones libremente.
  • Refuerzo: «Entiendo que te sientas así. Recuerda que eres una pieza valiosa del equipo. ¿Qué te parece si pensamos juntos en formas de conectar más con tus compañeros?»

Sé que amas a tu hijo incondicionalmente. Le quieres y adoras por lo que es, no por lo consiga.

No le quieres más si es más atlético, coordinado, o el que más puntos hace.

No amas a tu hijo por las cosas que consigue o va a conseguir, le amas por lo que es.

Pues eso mismo es lo que tienes que trasladarle siempre y en cualquier momento.

Si él o ella saben que papá y mamá les querrá hagan o no un buen partido, el partido malo no pesará tanto.

Y esto solo lo saben, si tu se lo dices. «Hijo, que vaya muy bien el partido, pero recuerda, yo te quiero por quien eres y cómo eres, no por si eres el que más puntos hace»

Seguro que al volver, sea cual sea el resultado, no vuelve con tanto peso a sus espalda.

Los hijos siempre queremos que nuestros padres estén orgullosos de nosotros y muchas veces eso es lo que hace que la frustración sea tan grande y no tanto el resultado.

Aspecto importante, jamás le compares. Y no hablo de las comparaciones con su compañero. Hablo de la comparación entre hermanos.

Como sabes, cada hijo tuyo es diferente, uno será más aplicado para los deberes y otro para el deporte, pero a ninguno de los dos eso le hace de menos.

Valora a cada uno por lo que es, y no compares al de buenas notas con el de las malas, ni al que es bueno en el voleibol con el que no lo es.

Destaca y elogia donde es bueno cada uno de ellos y anima para que se siga esforzando en el otro, pero jamás les compares.

Eso solo hará que internamente sienta celos, y que nunca se sienta tan suficiente como su otro hermano.

Como te decía al inicio, la consideración individualizada debe estar, con tus hijos también. Conoce a cada uno de ellos y comunícate como él necesita.


¿Estoy siendo un buen padre/madre para mis hijos?

Envíame un mensaje y te envío el cuestionario para que lo descubras ¿estás siendo un buen padre/madre?¿podías hacerlo mejor con tus hijos y su deporte?

Te ayudo a descubrirlo y te acompaño a que te conviertas en la persona que tu hijo quiere ser cuando sea mayor.

Contáctame a través de Instagram @mardurannn o por correo electrónico marduranpsicologadeldepor@gmail.com.


Hasta aquí este primer post de este nuevo mes.

Espero que tengas mucho más claro como comportante con tu hijo, mientras juega o no.

La semana que viene, descubrirás qué tipo de líder eres.

Te lanzo, desde ya, la pregunta: de todos los hablamos ¿con cual te identificas más?

¡¡Lo descubrirás el siguiente lunes!!


Tu post de cada lunes, hasta la semana que viene😉

Mar Durán 🏐 Psicóloga y Entrenadora de Voleibol


Referencias

Castillo, I. & Álvarez, O. (2023). PSICOLOGIA SOCIAL de la actividad física, el deporte y el ejercicio. McGraw Hill.