¿Cómo hacer que el arbitraje no me afecte?

El otro día estuve presenciando un partido de fútbol y la reacción de los jugadores frente al arbitro me hizo pensar.

Mientras se esta en un partido, cualquier cosa que ocurra a nuestro alrededor, sino tiene una buena gestión, acaba afectando a la atención, activación y emocionalidad del deportista.

Partimos de que las decisiones del arbitro son eventos ajenos que no dependen de ti, pero si te afectan. Es decir, no controlas lo que el arbitro decide sobre la jugada, por lo tanto, ¿para qué gastar energía en debatir sobre ello?

Estamos de acuerdo en que algunas acciones son claras aunque el colegiado no lo vea así y en algunos momentos esto puede «hervirte» la sangre.

No sé si tu caso será diferente, pero yo he podido ver a lo largo de mi vida muchas quejas al cuerpo arbitral por parte del público y deportistas. Jamás vi que la opinión de este cambiara tras la intervención de los jugadores. Es más, vi como tras la intervención y el desacuerdo, la infracción cometida y la sanción se aumentaron.

¿Tu queja al arbitro alguna vez ha tenido el efecto que buscabas?¿Te ha servido de algo gritarle, maldecir y decirle que se equivocaba? Bajo el punto de vista de la psicología, el acto que realizan los jugadores de ataque hacia el arbitro solo hace que este último quiera aferrarse más a la decisión que tomó. El ser humano detecta afirmar que se confundió y más cuando se encuentra en una situación de»ataque».

Un arbitro es una persona como tú y yo, por lo que esta claro que se equivocará y como humano, no tiene más de dos ojos e interpreta los hechos bajo su perspectiva. Es posible que se cometa un error, pero, ¿tu intervención hará que eso cambie? La jugada ya ha sido parada, esa acción no va a volver a repetirse, no vas a volver a tener esa oportunidad, debatir con el arbitro no hará que vuelvas a tener esa ocasión que acabas de perder.

Como es muy posible que tu queja al arbitro no tenga los resultados que esperas te propongo lo siguiente:

  • Acepta la decisión arbitral
  • Céntrate en tu juego, en la bola y tu oponente
  • No gaste tiempo en discutir o hablar con él, no cambiará nada
  • Conserva la calma y energía para usarla en el juego
  • Trata de no enfadarte, te hará estar más nervioso y actuar con impulsividad
  • No te quejes, ni pongas excusas, eso te quita responsabilidad sobre tus acciones
  • Juega centrado y trata de no volver a comer ese error

Una decisión arbitral es algo ajeno a ti, no lo puedes controlar. Céntrate en ti, en lo que tú puedes hacer, en tu juego y en cómo mejorarlo. No le eches la culpa al arbitro ni al oponente. No trates de pagar tu frustración o decepción con una decisión arbitral. Si vas perdiendo es que quizás tú o tu equipo no lo estáis haciéndolo tan bien como esperabais. Trabaja duro, pon foco en el campo, en tu juego y conserva tu energía y calma para que te ayude a ganar.

¿Cuándo vas a comenzar a entrenar tu mente?

Puedo ayudarte a gestionar tus pensamientos y acciones dentro del campo. Envíame un mensaje a lacatalizadoradeportiva@gmail.com o un MD por Instagram: @mardurannn.

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Mar Durán | 🚀 La Catalizadora Deportiva

Autocontrol durante un partido

La cantidad de emociones, sensaciones, pensamientos, imágenes y ruidos que conforman un partido hacen que gestionar adecuadamente nuestro rendimiento se convierta en un reto.

Para comenzar un proceso de autocontrol, primero debemos saber que cosas podemos controlar y cuales no (las trataremos en los siguientes posts). Nos centraremos en aquellas que dependen de nosotros, las que podemos controlar.

Partiendo de nosotros mismos, podemos controlar nuestros pensamientos y nuestras acciones. Es decir, somos dueños de lo que hacemos y pensamos. Estos son aspectos que solo dependen de nosotros, aunque tengan influencias ajenas. Por otro lado, nuestras emociones y sensaciones físicas no pueden ser controladas. Se desarrollan de forma involuntaria ante eventos interno o externos. Solo podemos regular su intensidad y efectos una vez que ya están presentes. Pero nunca podemos evitar que aparezcan.

Con esto claro, podemos deducir lo siguiente. No podemos controlar emociones, pero si pensamientos. Es decir, a través de mis pensamientos puedo regular y trabajar la situación.

Te planteo la siguiente situación:

Es el inicio del partido, estás muy nerviosx, te sientes ansiosx, no puedes parar quietx y tienes la mente muy agitada.

Permiteme recordarte: esa emoción no puedes eliminarla, ya la tienes en el cuerpo. Puedes relajarla mediante tus pensamientos y acciones.

Te propongo lo siguiente:

Identifica la emoción, hablalo con tus compañerxs y entrenadorx. Ya sabes que estás nerviosx. Ahora, usa el poder de ser el dueñx de tus pensamientos y transmitete calma, eso te ayudará a entrar en un estado óptimo para dar el máximo rendimiento. Elabora algo que te baje las pulsaciones y te despeje la mente: «Es el primer partido, estoy nerviosx. He trabajado mucho esta semana, domino algunas acciones del juego, aunque no todas, pero algunas sí. Si estoy calmado, podré concentrarme en el partido, jugar «con cabeza» y ser precisx».

Dentro del juego, es muy importante encontrar calma, nos permitirá focalizarnos en el balón y dejar fluir el cuerpo. Si estamos muy nerviosos, la mente tiene mil cosas a las que acudir y le es imposible centrarse en el balón, el adversario y/o la jugada y hacer un buen papel.

Busca algo que te de calma, una palabra, una frase, un recuerdo, una imagen, o un lugar. Algo que al pensar en ello, te relaje. Úsalo cuando sientas la mente muy activa, cuando estés nerviosx y sientas que estás jugando sin ser consciente de que estás haciendo. Puede ser una herramienta útil para usar en mitad de un partido.

El autocontrol no es solo gestionar la parte emocional. Autocontrol es ser consciente, dueño de lo que estoy haciendo, por ello, lo primero es saber de donde partimos. Antes de tratar autocotrolarte, para y estudia como estas.

Observa tu cuerpo, ¿tiemblas, estás tensx, no puedes parar quietx?, ¿estas a gusto o incomodx?, ¿cómo te sientes?

Pasa ahora a tus pensamientos, ¿te están limitando, motivando?, ¿hay algo que podría ayudarte?

Fíjate en tus gestos, en tu postura, en como te mueves.

Sino sueles ser consciente de ti, ni tu cuerpo, tratar de realizar esto durante un partido es un suicidio. Te llevará mucho tiempo y te alejará del partido.

Comienza a hacerlo en los entrenamientos. Al comenzar y acabar trata de analizar como te sientes, y como te gustaría estar. Si comienzas muy apático, motivate. Si acabas muy activo, relájate. Entrenate en el autocontrol al igual que entras tus habilidades deportivas. Con la practica, será capaz de controlar tu mente en mitad de un partido en tan solo unos segundos.

El autocontrol se basa en el autoconocimiento. Es lo que somos, como nos encontramos y de que recursos disponemos para resolverlo de la manera más eficaz.

¿Cuándo comienzas tu entrenamiento mental en el autocontrol? Puedo ayudarte a entrenar tu mente pre, durante y post partido. Envíame un mensaje a lacatalizadoradeportiva@gmail.com o un mensaje directo a Instagram: @mardurannn

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Mar Durán | 🚀 La Catalizadora Deportiva

Filtro para Pensamientos Negativos

Tendemos a creernos todo lo que pasa por nuestra mente. Nos fusionamos con los pensamientos que nos invaden y nos los creemos sin cuestionarnos si pueden o no ser verdad. Creemos que lo que pasa por nuestra mente es real. Pero no es así. Nuestro sistema emocional, en ocasiones, trabaja ajeno a la parte lógica y racional de nuestro cerebro. Ésta está impulsada por el miedo, la duda, la inseguridad y trata de elaborar pensamientos para mantenernos con vida. Que nos mantengan con vida, no quiere decir que nos hagan bien. Si nuestro parte emocional interpreta que estando en el final del partido hay probabilidad de fallar y eso podría dejarnos mal ante nuestro entrenador y compañeros, va a desarrollar un pensamiento que nos haga sentir que fallaremos y que no somos capaces. Para así permanecer quietos y no fallar.

Este tipo de pensamientos pueden acabar estableciéndose como una creencia rígida que se establecerá en nuestro cerebro de forma permanente si no la detectamos a tiempo.

El problema de estos pensamientos es que suelen ser automáticos. Nuestro cerebro los desarrolla teniendo en cuenta nuestra visión subjetiva de la realidad, recordando situaciones similares o teniendo en cuenta la información de otros, en momentos parecidos.

Los pensamientos son nada más que eso, creaciones de nuestra mente, no tienen porque ser ciertas.

¿Qué hacer cuando mi forma de pensar se basa en pensamientos negativos automáticos?

Lo primero sería ser capaces de identificarlos y eliminarlos. Si aun no tenemos esa capacidad podemos pasarles un filtro a aquellos que se crean de forma automática, esto nos ayuda a separarnos y cuestionarnos aquellas ideas que nos invaden sin evidencias claras.

Te reto a que cuando aparezcan este tipo de pensamientos, le pases un filtro y realices un nuevo razonamiento alternativo que sí sea cierto.

El filtro que te propongo es el siguiente:

Ejemplo: «Fallo siempre, soy el peor deportista»

  • ¿Es un pensamiento REALISTAS?
  • ¿Te genera EMOCIONES SANAS?
  • ¿Te está siendo ÚTIL pensar así?
  • ¿Te genera COMPORTAMIENTOS PRODUCTIVOS?
  • ¿Te está acercando a tu META?

Si respondiste NO, crea un pensamiento ALTERNATIVO que pueda responder SÍ.

Ejemplo: «He fallado, no sabía como hacerlo mejor. Voy a trabajar para mejorarlo»

Otra técnica psicológica que podría ayudarte frente a pensamientos incómodos es la técnica de la defusión. Consiste en separarte de tu pensamiento. No somos lo que pensamos, y nos pasamos el día fundiéndonos con nuestro pensar. Cuando identifiques un pensamiento negativo o algo que te incomode, algún miedo o algo que te preocupa. Díte mentalmente algo como: «Hola pensamiento de miedo, ya estoy evaluando la situación, puedes marcharte, gracias por tu información». Esto te ayudará a identificar tu emoción, a separarte de los pensamientos que vendrán a continuación y a gestionar esas sensaciones de una forma más coherente y lógica que te acerque a tu objetivo final.

Trata tus pensamientos como lo que son, pensamientos. Puedes controlar cada uno de tus pensamientos, tú eres el/la dueño/a de cada uno de ellos. Tu pensamiento te hará mejor o peor, pero tu no eres tu pensamiento. Vuelvelo tu aliado.

Puedo ayudarte a ser el dueño de tus pensamientos, a separarte y cuestionar cada idea negativa que te nazca. Envíame un mensaje a lacatalizadoradeportiva@gmail.com o un MD por Instagram: @mardurannn

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Mar Durán |  🚀 La Catalizadora Deportiva

Autoconoce a tu «yo deportista»

¿Qué es lo que más te gusta de ti mientras compites?

Supongo que rara vez te hiciste una pregunta así. ¿Conoces que te ayuda a sacar tu mayor rendimiento?, ¿sabes qué es lo que te hace tener un mal partido?

El autoconocimiento es una herramienta muy útil que puede ayudarte en tu desempeño como jugador. Si te conoces bien sabrás cual es tu límite y que puede ayudarte a alcanzarlo.

El deporte permite mostrarnos como realmente somos. Si somos competitivos el deporte sacará nuestro lado más «guerrillero», si somos personas constantes podremos descubrir como tenazmente repetiremos una y otra vez lo que ansiamos lograr. Al igual que si tenemos un bajo autocontrol, cualquier acontecimiento nos sacará de nuestro estado de concentración y nos hará fallar

Tenemos mucha información sobre nosotros, pero ¿cuánta de ella es conocimiento?, ¿de cuánta información sobre mi yo podría usar para potenciar mi rendimiento como jugador?

Con este post quiero hacerte pensar sobre ti, invitarte a que te hagas preguntas.

  • Primero, párate. Analiza eso que haces a diario en tu juego, antes y tras él. Explora a tu yo deportista. ¿Qué piensas cuando tienes que ir a entrenar?¿Cómo entras a la pista? ¿Cuál es tu emoción predominante mientras estas enfrascado en tu deporte?¿Cómo sales tras acabar el entrenamiento?
  • Saca papel y boli. No quiero que lo hagas en el blog de notas, coge un boli y un papel.
  • Escribe en una lista, todas las cosas que se te dan bien como deportista, a nivel técnico, táctico, emocional, cognitivo, social. Escribe todo lo que se te de bien que tenga relación con tu deporte y tu desempeño y que solo dependan de ti.
  • Al paralelo, escribe tus puntos débiles. Eso que aun no te sale, eso que siempre se te dio mal. Mete aquí todo lo que no te gusta, te hace sentir incómodo o se te da mal. Son cosas que solo dependen de ti.
  • Completa tu folio con bloques más. Quiero que añadas debajo de tus fortalezas, esas oportunidades que tienes a tu alrededor. ¿Qué cosas externas te están ayudando? A su lado, pon los limitantes, las amenazas no te permiten funcionar bien. ¿Qué cosa ajena te impide alcanzar lo que quieres?

Mira este esquema que acabas de crear. Y lánzate a usarlo, te sugiero lo siguiente:

Interrelaciona los aspectos anteriores entre sí:

  • ¿Cuál de tus fortalezas vas a usar para sacarle partido a tus oportunidades?
  • ¿Cómo harás para que tus debilidades no afecten a tus oportunidades?
  • ¿Cómo usarás tus fortalezas para contratar a las amenazas?
  • ¿Qué vas a hacer con tus debilidades para que las amenazas tengan menos impacto en ti?
  • ¿Cómo usarás tus oportunidades para mejorar tus debilidades?

Además, te invito a que trabajes en ambos aspectos de forma diaria.

Coge tus fortalezas, y ponlas en un lugar visible donde puedas verlas cada día. Trabaja en potenciarlas, no dejes de trabajar eso que naturalmente se te da bien.

Ahora, «mete» mano a tus debilidades. Comienza por la que más miedo te da. Márcate un plan y formulalo en forma de reto. Establece que vas a hacer cada día para hacer tu debilidad un poco más pequeña. Usa una de tus oportunidades para hacer débil esta «limitación».

Dedica unas semana a observarte, ve añadiendo, completando o quitando facetas, capacidades o situaciones en cada una de las categorías que he mencionado. Dedícate tiempo a descubrir que tipo de jugador eres y que opinión y autoconcepto tienes tú sobre ti.

Permítete autoconocerte, y anticípate a las situaciones que ya sabes que no te harán bien y te impedirán llegar a tu objetivo.

Busca un plan alterno que te libere de ese «yo» que no quieres ver. Trabaja en disminuir tus debilidades, potencia tus fortalezas, agarra fuerte tus oportunidades, ábrete puertas y girale la cara a esas amenazas que no puedes controlar.

Te dejo aquí un esquema que puede ayudarte a empezar tu propia exploración:

Si crees que puedo ayudarte a que te conozcas, a que te explores e identifiques que te ayuda y te limita, envíame un mensaje a lacatalizadoradeportiva@gmail.com o MD por Instagram: @mardurannn. Estaré encnatada de ayudarte en tu proceso de atoconocimiento, te verás de forma diferente cuando empieces a hacerlo.

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Mar Durán | 🚀 La catalizadora Deportiva

Soy entrenadora | Mi primer partido

Desde este septiembre he tenido la oportunidad de comenzar a trabajar como entrenadora en uno de los mejores clubes de voleibol de Granada, el Club Deportivo Universidad.

Hasta ese momento, mi experiencia como entrenadora se reducía a unos meses de prácticas con un compañero del club, por lo que, este mes ha supuesto todo un reto para mí, a nivel profesional, personal y emocional.

En estas dos últimas semanas he tenido cinco partidos amistosos, de los que saco mucho aprendizaje. Me he equivocado, he cometido errores graves y he tratado de con todos mis recursos hacer mi mejor papel.

En el este post quiero hablaros de lo «cómoda» que me sentí en momentos complicados emocionalmente para mis jugadoras. ¿Por qué me sentí tan «cómoda» en una situación así? Te lo cuento en las siguientes líneas.

A lo largo un partido, y más aún en los primeros partidos de la temporada, las jugadoras andan inseguras, desconfían de sus habilidades y aún no tienen suficiente seguridad en ellas como para coger el mando en acciones complejas. Emocionalmente, es un momento delicado, hay muchas emociones, situaciones y acciones que no se van a saber gestionar adecuadamente. Son adolescentes, son sensibles, aun no manejan el deporte, por lo que van a fallar, van a frustrarse y agobiarse infinidad de veces a lo largo del partido.

Una vez que he contextualizado de donde partimos, os cuento como actué.

Durante los partidos, me encontré con niñas que tenían lagrimas en los ojos mientras estaban dentro de este. Me vi con niñas que estaban tan agobiadas que les desubicaba el simple hecho de estar en su posición. En estos momentos, dí gracias a la psicología. Dí gracias a tener conocimientos sobre cómo actuar con esas niñas y qué hacer con su estado tan sensible.

Antes de nada, es sana esa frustración y debemos dejar que se frustren. Eso sí, si su manejo de la frustración no le permite hacer un buen papel dentro del campo, la frustración debe pasarse en el banquillo. Así no dañará el rendimiento del equipo y podrá gestionar su incómoda emoción adecuadamente.

Cuando el agobio era bastante alto y las notaba excesivamente reflexivas y desconcentradas, pedí cambio y las saqué del campo. Validé su agobio, les invité a que respirarán y se relajarán. Les pedí que cuando volvieran a estar bien, me avisarán y entrarían. Este proceso lo realicé varias veces.

De este ultimo fin de semana, me quedo con dos historias que me sorprendieron gratamente.

La primera: durante el primer partido, una niña, que era de mis mejores jugadoras, cometió varios fallos, en tan solo unos puntos, la vi muy agobiada, su cara estaba tensa, seria y su tez comenzaba a ponerse roja en señal de vergüenza. La saqué, lloró, se agobió y se calmó, pero aún así me pidió no entrar en el siguiente set. Aun no estaba bien.

En el siguiente partido, esta niña se comió la bola. Volvió con una ganas que me sorprendieron, luchaba cada bola a muerte, levantó al equipo y no se agobió en ningún momento (o supo gestionarlo internamente sin que yo me percatara). Era otra, pero tan solo había pasado una hora. Esta niña de tan solo unos 11 años, me demostró que aunque estemos teniendo un mal momento, tener la oportunidad de calmarnos y tiempo para ordenar nuestros pensamientos, puede ayudarnos a sacar nuestro mayor rendimiento actitudinal.

La otro historia, me hace especial ilusión. No es de mis mejores jugadores técnicamente, pero le echa más ganas que ninguna. Cada vez que le digo algo, sus ojos me miran tan atentamente que a veces me llegan a intimidar. Su recepción no es buena y no lo fue durante el partido. Todos los saques empezaron a ir a ella y ella los fallaba. Se agobió bastante y comenzó a fallar aún más. Sentía que estaba perdiendo la confianza en ella misma, en su rostro vi decepción y vergüenza. Pedí tiempo, le permití calmarse, validar su agobio y le recordé que ella sabía hacerlo. Le di algunas claves técnicas que le ayudarían a recibir mejor y volvió al campo. Esta niña que estaba perdiendo la confianza en sí, acabó pidiendo el balón en los últimos puntos del final del partido. No es buena atacante, durante los entrenamientos, sus ataques no siempre entraban. Pero ella se sentía con confianza aun habiéndolo hecho mal antes. Pidió la bola, remató e hizo punto. Acabó con una sonrisa su partido.

¿Que saco de este fin de semana?

Nuestras jugadoras son personas. Son personas sensibles emocionalmente y con analfabetismo en la gestión adaptativa de lo que sienten. Con validación emocional, empatía, tiempo y paciencia, una jugadora agobiada por sus fallos puede acabar reconstruyendo su propia confianza.

Observa a tu jugadora, identifica su emoción, validala (da importancia a lo que siente, para ella la tiene), dale tiempo y sé paciente.

Esta no es la mejor forma de actuar, es la forma en la que yo actué. Habrá mil formas más adecuadas de hacerlo, sin duda alguna. Pero me apetecía compartirla, por si puede servirte.

Si eres entrenador y crees que puedo ayudarte a gestionar tus emociones y las de tus jugadoras/es, envíame un mensaje a lacatalizadoradeportiva@gmail.com o un MD por Instagram: @mardurannn

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Mar Durán | 🚀 La Catalizadora Deportiva

Nadal y Federer | El valor del deporte

Rafa Nadal y Roger Federer en la Laver Cup

Esta imagen que vemos en la parte superior ha recorrido nuestros teléfonos móviles durante los pasados días. Y me ha hecho reflexionar sobre ella, el deporte y sobre el concepto de la rivalidad deportiva.

De primeras, la imagen puede llegar a sorprender. Nos encontramos con dos hombre adultos saliendo por la tele llorando y cogidos de la mano. Hasta aquí cualquier persona ajena al conocimiento y expresión emocional podría estar alarmada. Pero ahí más, esos dos hombres son rivales. Ambos han competido en numerosas ocasiones por quitarle el título al otro. Durante mucho tiempo, han peleado por ser mejor que el otro. Han sido rivales, de una rivalidad sana.

Nadal y Federer nos dan una clase de respecto, amistad y deportividad. Ellos han sido adversarios durante mucho tiempo, pero también han sido y son amigos. Competir durante tanto tiempo, contra la misma persona hace que puedas acabar creando un vínculo emocional muy intenso con dicha persona. Para mi, la rivalidad sana se basa en la admiración al contrario, en descubrir que hace mejor que yo y tratar de hacerlo mejor que él. Creo que la admiración es fundamental en este caso, la envidia solo te hará idear y soltar excusas que te alejarán de tu objetivo y te quitarán el foco de tu esfuerzo personal.

Cada vez que observo la figura de Rafa me doy cuenta de esto mismo. Es la constancia en persona, esfuerzo y tesón. Es trabajar hasta la saciedad por lo que pueda ocurrir. Es dar cada día un poco más de ti, por si acaso. Desde mi punto de vista, eso es lo que le hace tan talentoso y estar tan cerca de la excelencia. Creo que el deporte le ha blindado todos estos valores. La otra noche en la Laver Cup pudimos ser testigos de este referente como deportista. Jugó junto a su mayor rival el último partido de él y se desmoronó al saber que era el fin de una etapa como adversarios. El deporte te va a dar muy buenas cosas si sabes aprovecharlas, si estas abierto a sufrir y esforzarte en dar lo mejor de ti.

Es conmovedora la relación tan bonita y estrecha que han establecido estos tenistas que por muchos años han sido rivales.

Desde el punto de vista psicológico y emocional es un regalo ver a dos personas sintiendo, dejandose sentir. Nos han permitido observar y ser testigos de su vulnerabilidad, nos han hecho participes de su sentimientos y nos hemos conmovido con su propia emoción. No debería ser así, pero a veces, nos sentimos juzgados al mostrar nuestras emociones, es raro ver llorar a alguien desconocido en un sitio publico. En cambio, el deporte te permite sentir y expresar con libertad nuestras emociones. No juzgamos cuando vemos la euforia extrema, un cabreo desajustado o la desolación incontrolable tras un partido ganado, un error en mitad de un partido o una derrota.

Los humanos somos seres altamente empaticos y el deporte nos permite desarrollar esta habilidad tan poco entrenada en nuestro día a día.

El deporte es una maravillosa escuela de valores, hay que saber donde sacarle su jugo y gestionarlo adecuadamente para que puedas convertirte en una mejor persona.

La expresión emocional, la vulnerabilidad, la admiración al otro y la amistad son valores secundarios de gran impacto que nos da el deporte como resultado de formar parte de él. Cuando hagas deporte o lo veas, sé libre, expresa tu emoción sin herir a nadie y sácale todo el valor que puedas para que te sirva una vez estés fuera de él.

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Mar Durán | 🚀 la catalizadora deportiva

Desarrolla un Pensamiento Ganador

Eres un deportista que siempre quiere ganar. Eres una persona comprometida y ambiciosa que echará todo la leña al fuego para conseguir sus metas. Pero, ¿no te ha ocurrido que alguna vez sentías que no podrías alcanzarlas? ¿Te diste por vencido sin intentarlo lo suficiente? ¿Sentías que era imposible? No es tu tónica general, tú lo sabes. Quizás se trató de un momento de debilidad, falta de confianza o un entorno demasiado superior en cuanto a rendimiento.

En algún momento has sentido que la situación te sobrepasaba y pensabas que lo tenéis todo perdido. Lo que viene a continuación puede ayudarte:

Patricia Ramirez, en su libro Entrena Optimismo, nos muestra cuatro claves para tener un Pensamiento Ganador.

1. ¿Es posible? Sí, si es posible


Cuando pensamos que algo no es posible, no lo intentamos. Si ya pensamos que no vamos a ganar, ¿para qué seguir trabajando en mejorar?

Piensa que puedas conseguirlo, piensa que es posible. Eso te ayudará a enfrentar los retos de una forma diferente. Sé realista, observa tu rendimiento actual y mira tu entorno y las posibilidades que tienes. ¿Que sí está a tu alcance ahora? Confía y trabaja en que puedes acercarte a tu meta si sigues poniendo tu empeño en ello. Que el miedo no te impide ver las opciones que tienes ante ti.


2. ¿Lo lograré? Lo voy a lograr

Una vez que piensas realmente de que es posible. Creetelo. Cárgate de confianza y de razones para mantenerte en ese estado. Crea un plan, visualiza el proceso e imagínate teniendo en tus manos el resultado final. Elige que pensamientos quieres que te ayuden en ese trayecto y consolidalos.


3. ¿Con qué lo consigo? ¿Cuáles son mis recursos?

Ya tienes un plan, confías en ti. Ahora es el momento de tomar acción. Busca que recursos, que fortalezas son las que te van a permitir conseguir ese objetivo. Identifica tus debilidades y evita que te echen hacia atrás. Potencia tus fortalezas, trabaja tus debilidades. Descubre tu valor y ponte a caminar en ese plan que te lleva a tu resultado final.


4. Tengo el control

¿Que diferencia a un ganador de un perdedor? En el alto rendimiento, las habilidades técnicas, tácticas y el rendimiento deportivo suelen ser muy elevado en ambos casos. Entonces, ¿qué es aquello que me va ayudar a ganar? Tener el control de la situación. Tener mi control. No podemos controlar al adversario, ni las distracciones, ni interferencias que surgen durante la competición. Pero si hay una cosa que tú puedes controlar: tus pensamientos y tus acciones. El éxito o el fracaso de tu acción dependerá del control que tengas sobre ti mismo. Recuerda, una emoción no puedes controlarla, pero sí lo que interpretas cuando esta se desarrolla. Eres dueño de lo que haces a raíz de ella. Si quieres ganar, haz que tus pensamientos y acciones trabajen para el mismo fin, y que tú seas quien los maneje.

Recuerda, el pensamiento es determinista, nos lleva hacia un fin. Por eso es tan importante poner atención a nuestro pensamientos y saber que podemos controlarlos, modificarlos y mejorarlos.

Si crees que puedo ayudarte a desarrollar un pensamiento ganador, envíame un mensaje a lacatalizadoradeprotiva@gmail.com o un MD por Instagram: @mardurannn

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Mar Durán 🚀 La Catalizadora Deportiva.

El equipo es un engranaje

Un equipo es un engranaje. Para que este engranaje funcione fluidamente deben darse algunos requisitos. Bajo mi punto de vista, estos son los aspectos esenciales que deben formar parte de un equipo.

Interdependencia

Las piezas se necesitan unas a otras aunque trabajen de forma independiente. Cada una es esencial, tiene su función y depende de ella que las demás puedan realizar bien sus tareas. Es decir, hay una mezcla de conceptos. Por un lado, cada una trabaja en su función de forma independiente al resto, pero, a su vez, esa función individual está totalmente conecta con las demás funciones. Las funciones por separado son dependientes en la vista general. Cada pase de un/a jugador/a es independiente al resto de acciones, pero el como sea este pase depende de la acción anterior. Así mismo, el pase posterior será influido y dependiente de éste. 

Concienciar y trabajar esta interdependencia será fundamental para que en el transcurso del funcionamiento del sistema, este sea lo más funcional posible.

Engrasamiento

Cada pieza tiene que estar bien engrasada. Debe funcionar bien individualmente (a nivel psicológico, físico, técnico) para poder aportar adecuadamente al equipo. Si un jugador no tiene los requerimientos deportivos adecuados, no conoce bien la técnica o su actitud y gestión emocional es negativa, acabará interfiriendo y entorpeciendo al resto del equipo. Es muy importante, que cada parte esté bien individualmente para que así cuando trabaje con el resto, el trabajo en equipo sea eso, trabajo en equipo. 

Cuidar a cada uno de los jugadores y trabajar con ellos de forma individual nos ayudará a tener las piezas bien engrasadas.

Sonido agradable

El ruido resultante que sale del funcionamiento debe ser agradable. La comunicación entre los miembros tiene que ser útil y asertiva. Eliminando así, posibles «chirridos», reproches y quejas. Debe existir ruido, la comunicación entre las partes debe estar. Esta comunicación debe ayudar a que el sistema realmente funcione bien. La comunicación debe ser una herramienta para que se alcance con menos esfuerzo y mayor rapidez el objetivo. 

Poner especial hincapié en que la comunicación ayudará a que ésta no sea una interferencia en sí. Introducir la colaboración y curiosidad nos ayudará a evitar culpas y reproches.

Guia

Alguien debe ir guiando este sistema. Debe facilitar la comunicación entre las partes, cuidar cada pieza y proporcionar herramientas para que la productividad y rendimiento sean las que se buscan. Se vuelve fundamental la figura del entrenador y/o un líder dentro de un equipo. Este es el capataz, el que dirige, el que vela por el buen hacer, Aquel que conoce cómo se hacen las cosas y cuál de ellas es la mejor opción entre las disponibles.

Crear respeto, autoridad y confianza frente a la imagen del entrenador será lo que impulsará a que los miembros del equipo se dejen guiar por cada una de las decisiones que el seleccionador vea oportunas.

Tarea en común

El sistema tiene que tener un fin común, algo que les haga trabajar en la misma dirección. Si cada pieza trabaja para su propio fin, el engranaje comenzará a encontrarse con muchas dificultades. ¿Qué pasaría si unas piezas quieren ir a la derecha y otras a la izquierda? Se trataría de una competición interna. El equipo debe trabajar en crear una meta común, donde cada parte esté concienciada de que ese es el fin y el trabajo irá dirigido hacia ello. 

Hablar sobre la relevancia, esfuerzo, obstáculos y beneficios que dará la consecución del objetivo puede ayudar a que se forje con más fuerza esa meta común por la que todas/os van a trabajar.

Por lo tanto, los valores deportivos que se trabajarán para que el funcionamiento del sistema sea éxito, son los siguientes: 

  • Compañerismo
  • Autoconocimiento y gestión propia
  • Comunicación útil y asertiva
  • Confianza en el entrenador
  • Objetivos en común

Si crees que puedo ayudarte a trabajar estos valores dentro de tu equipo envíame un mensaje a lacatalizadoradeportiva@gmail.com o un MD por Instagram, @mardurannn.

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Mar Durán | 🚀 la catalizadora deportiva

Desgaste emocional

Daniel Goleman (1997) en su famoso libro Inteligencia Emocional nos define la emoción como  “un sentimiento que afecta a los propios pensamientos, estados psicológicos, estados biológicos y voluntad de acción”.

Es decir, queramos o no la emoción nos acaba afectando a todos los niveles de nuestro ser y origina cada una de nuestras respuestas y pensamientos.

Pero la emoción no solo se queda en eso, sino que, según de la intensidad de la que hablemos, forjará con más o menos viveza conexiones neuronales que podrán ser recordadas con igual intensidad en futuras situaicones similares (Daniel Goleman, 1997). Dicho de otra forma, si durante los último minutos del partido la ansiedad e inseguridad son muy intensas, es posible que esa emoción se quede grabada en nuestra mente y se active con la misma magnitud en otro fin de partido que contenga situaciones similares.

Siguiendo con el rastro que pueden dejarnos las emociones, entramos en un aspecto muy curiosos que me apetece contarte. A menudo, un amigo mio deportista, me contaba como tras un partido sentía que las emociones que sentía le acompañaban dos tres días más. Si el partido lo tenía el domingo, hasta el miercoles seguía sin recuperarse emocionalmente de este partido. Si las emociones eran buenas, la recuperación era mayor, pero si había perdido el partido o sentía que habia hecho una mala actuación, esta recuperación se demoraba algo más. Incluso era más intensa y desagradable. Durante los entrenamientos y aun sin recuperarse emocionalmente, sentía como este desgate emocional le influia en su rendimeinto, haciendo que fuese más negativo, lento y le faltara concetración.

Puede comfirmar este testimonio leyendo el libro Coaching Deportivo de Carrera. En él el autor decía que «los jugadores después de un partido demoran más de tres días en recuperarse». Y sí, mi amigo, tardaba unos tres días en quitarse de encima las emociones que el partido anterior se habian desarrollado en él.

Carrera, hace especial énfasis en que escapas de este desgaste emocional es la peor opción que un deportista puede escoger. El desgaste emocional se diluye si el jugador permite observar ese sentimeinto y descubrir como le está afectando. Simplemente parandose a sentir y analizar la emoción el desgaste emocional puede diluirse antes. El problma es cuando se evitan las emociones posteriores a un partido. Esto hace que el desgaste se prolongue, ya que el vacio que se experimenta solo se va si se le hace frente.

Si te apetece seguir conociendo como llevar mejor el desgaste emocional post partido, envíame un mensaje a: lacatalizadoradeportiva@gmail.com; Instagram o Twitter: @mardurannn

Tu post del lunes, hasta la semana que viene 🙂

Mar Durán | 🚀 la catalizadora deportiva

Bibliografía

Goleman, D. (1996). Inteligencia emocional (edición en castellano). Barcelona, España: Editorial Kairós, S.A.

Carrera, S. (2016). Coaching Deportivo. Sangolquí, Ecuador: Editorial de la Universidad de las Fuerzas Armadas ESPE.

Detención del Pensamiento

Es una técnica cognitiva que te va a ayudar a controlar tus respuestas negativas. El objetivo es parar los pensamientos negativos que hacen referencia al pasado (“hemos perdido por mi culpa”), presente (“que mal estoy jugando hoy, lo estoy haciendo fatal”) o futuro (“sino juego bien el entrenador ya no me pondrá de titular”).

No siempre una respuesta negativa es producida por un pensamiento, también pueden producirlo las imágenes (recordar como la bola salió fuera o imaginar que la bola vaya fuera) y/o sensaciones negativas (miedo o duda cada vez que la bola se acerca). Incluso estas sensaciones pueden ser producidas por la inconsciencia de una creencia limitante. 

Como vemos, hay varios motivos que pueden hacernos desarrollar respuestas desfavorables en nuestro juego. Parar cuanto antes estas cascadas de pensamientos, sensaciones o imágenes negativas se vuelve conveniente para seguir enfocado en el partido. Las cadenas negativas pueden desarrollarse de forma sutil y casi inconsciente.

Ejemplo:

Se te aparece un pensamiento negativo (“siento que no estoy jugando bien”) →cometes un error→reafirmas que no estás jugando bien → generas sensación de agobio por no hacerlo bien → te quedas parado pensado en que te pasa hoy → cometes otro error → aumentas tu propia ansiedad → vuelves a reafirmar tu hipótesis de tu mal día → generas más ansiedad e incomodidad cada vez que se acerca el balón.

Estos pensamientos pueden aparecen no solo durante el juego, sino también en casa, de camino a entrenar o viendo una película. El patrón puede ser diferente, pero las sensaciones negativas que genera en el deportista son las mismas. 

Detener el pensamiento a tiempo nos ayuda a detener la actividad mental negativa y sus efectos contraproducentes en la competición. 

La intención de esta técnica es encontrar un estímulo que sea tan potente como para captar la atención del deportista y hacer que los pensamientos, sensaciones o imágenes negativas se difuminen. Para ello es importante que el estímulo sea aplicado con energía, como si de una orden firme se tratara.

El fin de esta técnica no solo es poder detener la actividad cognitiva (pensamientos) negativos, sino que también busca sustituir esos pensamientos por algo que beneficie a la actividad del/de la jugador/a. Tras ese estímulo el propio deportista elaborará una serie de órdenes (autoinstrucciones) que mantendrán su atención y acción en el juego. 

Una secuencia útil puede ser:

  • Detención del pensamiento: “stop!”, una palmada en el muslo
  • Autoinstrucción para focalizar la atención: “mira la bola” 
  • Autoinstrucción para activarse: “acércate al oponente”, “salta»

El estímulo usado por cada deportista es algo muy personal, debe él/ella mismo/a buscar aquella palabra, acción o imagen que le permita desactivar su cascada de pensamientos negativos. Al igual que las órdenes, cada jugador/a debe personalizar esta técnica en busca de su adaptación propia. Conseguirá que sea realista y efectiva para sí mismo/a sea cual sea la situación. 

Si tus acciones deben ser rápidas la detención del pensamiento puede adaptarse tal que así:

  • Palabra clave: detención del pensamiento + orden que focaliza la atención: “bola”
  • Autoinstrucción sobre lo que tienes que hacer: “corre”

Entrenamiento y aplicación de la técnica

La psicóloga te acompañará en el proceso de elección de la palabra y el ensayo de la técnica para que cuando la llevas a cabo pueda darte resultados. 

El entrenamiento consiste en:

  • Realiza una lista de las situaciones en las que esta técnica podría servirte.
  • Elige un estímulo que capte tu atención
  • Usa la técnica de visualización para ensayar la secuencia
  • Lleva el ensayo al campo de juego

Ensayar la técnica con una especialista te ayudará a establecerla en tu rutina deportiva; a darle valor dentro de tu juego y a beneficiarte de ella tras cada fallo. Podrás seguir concentrado, activo y rindiendo al máximo de tus posibilidades. Serás capaz de dejar a un lado pensamientos negativos y errores pasados o futuros. 

Si quieres poner en práctica esta técnica durante tus partidos, ponte en contacto conmigo.

Te ayudaré a descubrir qué situaciones son las más controvertidas, elegir el estímulo que se adecue a ti y ensayar e implementar esta técnica en tu día a día. Estaré encantada de trabajar contigo para aumentar tu rendimiento deportivo. 

Envíame un mensaje a: lacatalizadoradeportiva@gmail.com o un MD por Instagram, @mardurannn: https://www.instagram.com/mardurannn/

Tu post del lunes, hasta la semana que viene😏

Mar Durán | 🚀 la catalizadora deportiva

Bibliografía

Buceta, J.M. (2020) Psicología del Deporte de Alto Rendimiento. Barcelona, España: Editorial Dykinson, S. L.