Deja de pensar de forma inútil y calma tus miedos | Tengo un Plan y David del Rosario (neurocientífico)

«La sobreactivación (pensamiento de miedo) del deportista es una putada» Sergio Begueria

Sergio (el de arriba) expone una teoría de pensamiento sobre los deportistas: «los jugadores con más éxito dentro del deporte tienen menos actividad cognitiva, no es que sean tontos, sino que tienen menos miedos, porque tienen menos pensamientos, un pensamiento más sencillo, y no piensan tanto en que opinaran los demás…»

Él cuando era pequeño, viví el futbol de manera diferente: «tenía mucho miedo a que opinara mi padre, si iba a ir de suplente, me voy a lesionar…»

Actualmente el mismo Sergio se queda alucinado cuando ve un partido de futbol. Le hace recordar la presión que él sentía al jugar y lo bien que la manejan los que salen por la tele, « yo nunca hubiese sido capaz de llegar a ese punto por esa percepción en antena de toda la presión, de el entrenador va a ser despedido, la grada a venido a verme, yo no podría, vomitaría antes de los nervios y jugaría mal» confesaba Sergio a David (el neurocientífico).

De la respuesta de David es lo que te vengo a hablar hoy.


La respuesta de David sobre como dejar de jugar mal

David lo primero que hace es hablar de denominar los pensamientos de miedo de Sergio, como pensamientos inútiles, no negativos.

Habla de que tener miedo de algo, en cierto modo nos protege de las posibles amenazas de nuestro alrededor.

David, como buen investigador que es, trató de descubrir como él mismo vivía ese miedo.

Tiene un gato muy gordo y cada vez que este se acercaba a la ventana, David sentía miedo porque temía que se cayera y morir. En ese momento, dentro de nosotros se hace una redistribución en la que el cuerpo se prepara para la lucha o huida, dejando al lado lo que son funciones menos vitales, pero importantes (la cicatrización, digestión…).

Esta sensación de miedo, le pasaba unas tres veces al día. Durante un año, el gato nunca se cayó, pero aún así, David seguía teniendo miedo cada vez que el gato se subía a la ventana. El problema estaba en que esa preocupación le estaba enfermando, ya que varias veces al día ese sensación colapsaba funciones necesarias de cuerpo.

Por eso mismo, trató de hacer algo diferente.

Se propuso, tratar de no intervenir cuando el gato se subiera a la ventana, es decir, hacer como si el gato estuviese en el sofá, seguir con su vida. La idea era, ver si su miedo (el gato se caería y moriría) tendría razón o no.

Con el tiempo, se dio cuenta de que su miedo no tenía razón. El gato sigue vivo y David no se preocupó porque este se cayera.

Y ahora te pregunto yo:

¿todos esos miedos que tenías la temporada pasada, donde están?

¿se cumplió alguno?

¿cuánto tiempo has estado atormentado por algo que nunca ha pasado?

¿Eres capaz de calcular cual es la precisión de tu miedo?, preguntaba David a los chicos.

David continuó hablando estos pensamientos inútiles aplicados al deporte.

Si tu activación cognitiva es superior al punto óptimo, tu rendimiento disminuye. Eso ocurre si te sobreactivas por pensamientos inútiles («que mal recibo», «no me sale nada», «otra vez fuera»), tu rendimiento cae empicado (esto tiene que ver con el nivel de activación ya explicado anteriormente).

La activación debe estar en un punto optimo para que puedas jugar a tu mejor nivel y para ello el miedo y las preocupaciones no pueden tomar tu atención.


¿Cómo disminuir mi activación mental frente al miedo?

«Pensamiento a pensamiento» afirmaba David del Rosario.

Y te lo explica usando de ejemplo el pensamiento que le venía a la cabeza a Sergio: «la voy a cagar».

Esta idea va acompañada de una sensación en la que te sientes mal, ya que pensamiento y sentimiento están en consonancia (el cerebro trata de encontrar coherencia entre lo que piensa y siente). Para que este se reduzca el neurocientífico nos propone lo siguiente:

  • Quita la atención del pensamiento
  • Llévala al cuerpo
  • Descubre la inutilidad de esa sensación en ti
  • Date cuenta de la inutilidad y vuelva al juego

Si te cuesta llevar la atención al cuerpo, David te aconseja que la llevas a la respiración o a cualquier evento externo.

El pensamiento que desarrollas frente a lo que ocurre condiciona los siguientes pensamientos, contada David a los chicos.

Por lo que si solo interpretas la situación bajo el prisma del miedo, solo sentirás y producirás pensamientos de miedo.


PsicoTruco para abandonar el «la vas a cagar»

Teniendo en cuenta todo lo que hemos visto hasta ahora, quiero darte una mini guía para que le pases a tu pensamiento inútil.

Antes de nada, quiero que sepas que como bien dice David del Rosario estás equivocado el 99,5% de las veces, así que, libérate de la presión de tener que hacerlo todo bien.

La vas a «cagar» y es así, cuanto antes asumas esa realidad mejor la podrás interpretar cuando pase.

Todos esos pensamientos inútiles que desarrolla tu mente y te hacen sentir mal, te están quitando atención y energía de donde debes mantener tu foco: el balón de voleibol.

Así que, asume que la cagarás y deja atrás tus pensamientos inútiles.

Pensamiento y emoción son lo mismo, se generan a la vez y te hacen sentir de la misma forma. Detectando uno de ellos, podrás sacar la información y utilidad del otro.

Pero es más, como hemos visto, la mayoría de veces, el miedo que tienes solo te hace enfermar, no te salva de nada, así que haz lo siente para darle una nueva vida a esos pensamientos y convertirlos en algo de utilidad para tu juego.

Como nos dice David, la vida va de explorar, de sentir, no de pensar.

Así que, con el siguiente ejercicio te invito a que explores tu miedo sobre tu juego en voleibol.

  • Escribe en una lista todas esa preocupaciones y miedo que tienes ahora sobre como jugarás, en que fallarás, si jugarás o no, si te lesionarás, como será tu futuro.
  • Ponle la fecha del día que lo escribes.
  • Guárdalo en una cajita o un lugar al que no puedas acceder, pero que no se te vaya a olvidar
  • Ponte un recordatorio dentro de 4 meses para acceder a ese papel

Cuando lleguen esos cuatro meses, quiero que leas lo que pusiste y escribas en comentarios si algo de lo que temías se ha hecho realidad o no.

Posiblemente te sorprendas al ver que lo que te quitaba el sueño hace cuatro meses, hoy te da la risa.

Yo personalmente hace tiempo hice este ejercicio. Desde que descubrí que al pasar el tiempo, mis miedos y preocupaciones desaparecen, mi mente ya no gasta energía ni tiempo en dedicarle atención cuando estos aparecen.

Espero que te ocurra como a mi o a David y puedas con el tiempo ir desechando esos pensamientos inútiles una vez hayan aparecido.


Te dejo por aquí el maravilloso podcast del que saqué la información que aquí te marco:


Tu post de cada lunes,

hasta la semana que viene😉

Mar Durán 🏐 La Psicóloga del Voleibol


Dos cosas que no te dejan salir feliz del entreno | Versión entrenadora

Si eres jugador, todo lo que te cuento aquí, también te sirve, quédate hasta el final.

Hoy vengo abrirme en canal contigo.

Creo que lo que vivo como entrenadora, puede serte útil a ti también.


Desde finales del año pasado, mi forma de entrenar a cambiado. Y no hablo de entrenar más táctica y menos técnica, sino la forma en la que me relaciono con lo que hago.

Antes, cada entrenamiento era un mal rato, saliera bien o mal, siempre sentía que no había salido como esperaba y por lo tanto, me iba a casa con una sensación muy desagradable.

Es más, por mi mala relación con el resultado del entrenamiento he sufrido mucha ansiedad, la cual la pagaba con atracones de comida.

Es decir, no es tanto el que pasa, sino lo que yo interpreto de lo que pasa.

No era consciente, pero mi interpretación estaba enfocada en esas cosas que no podía controlar y en la responsabilidad total del entreno que sentía que yo tenía.

Mi valía personal, no solo profesional, dependía del entrenamiento y de la satisfacción de mis jugadoras frente a este.

Si el entreno iba mal, en mi cabeza se repetía una y otra vez «no sirves para esto», «no eres buena entrenadora», «las niñas no aprenden contigo», «cualquiera sabe hacerlo mejor», «no enseñas bien la técnica», «no sabes nada de táctica»…

Si el entreno iba bien, mi mente no me lo reconocía, sino que se centraba en eso que por algún casual no salió del todo bien: «el ejercicio estuvo muy parado», «la rece no siempre llego a su sitio», «las niñas estaban de risas» e infinidad de cosas que mi inconsciente detectaba como no perfectas.

Mi autoexigencia por hacerlo todo bien, me hacía que no pudiera hacer nada bien.

Con el tiempo he podido salir de esa situación.

Ahora, pase lo que pase en el entreno me voy con una sensación de satisfacción, no me pesa el entreno y al salir del pabellón puedo dejar en él todo lo que allí ocurrió.

Pero me he dado cuenta, que justo había dos cosas que me estaban impidiendo salir con un sabor agradable del entrenamiento y quiero contártelas para que las evites tú.


Las dos cosas que me hacían castigarme tras el entreno:

  • Centrarme en lo que no depende de mi. Sí, me enfocaba en cualquier cosa en la que yo no podría hacer nada, como el resultado final de un entreno, la actitud de las niñas, su mal descanso, su alterada atención. Todas esas cosas que salían mal del entreno. Todas las cosas que no sabía y aun no podía enseñar…

Mi mente se iba a lo que no tenía y se culpaba y lloraba por lo que no tenía. No era consciente de todo lo que podría estar haciendo bien si me centraba en lo que dependía de mí.

  • Asumir la totalidad de la responsabilidad del resultado del entrenamiento, sentía que todo era culpa mía, y si había evolución era porque tenía niñas muy coordinadas, no por mi.

Continuamente atribuía los fracasos a mi labor y los éxitos a las niñas.

Me cargaba con lo malo, la responsabilidad total de cosas que no dependían de mi, eran mi culpa.

No era consciente de que la mente de 16 niñas no depende de mi, y por lo tanto, no puede ser culpa mía que eso influya de forma negativa en el resultado del entreno.

Me cargué con tantas responsabilidades que no puede encargarme de mi, de como estaba yo.

Sino que solo veía el mal resultado y me lo echaba en cara, desarrollando así una sensación permanente de ansiedad, frustración e incapacidad, porque sentía que nada de lo que hacia podría servir.

Claro esta mirando a donde no debía…


Cómo soy capaz de salir satisfecha tras un mal entreno

Modificando mi pensamiento. Abajo en el PsicoTruco te ayudo a que tu puedas hacerlo.

Me costó, pero cuando entendí que si seguía enfocándome en eso que no salió, no avanzaría, ni las niñas, ni yo, decidí hacer algo diferente.

Mi impotencia era tan grande, que sentía que las cosas eran así y no podía hacerlo de mejor forma aunque lo intentara, pero no, si había otra forma.

El problema era que lo seguía enfocando mal.

El enfoque adecuado es centrarme en lo que si dependía de mi: mi preparación del entreno, dirigirlo, y asegurarme de que mi objetivo se cumplía. Ahí era donde tenía que poner mi atención y focalizar todo de mi.

Cuando empecé a hacerlo, todo cambió.

Eso sí, mi interpretación del entreno dio un cambio de 360º grados porque entendí que no todo era mi culpa.

Siempre lo digo aquí y lo tenia clavado en mi mente, somos responsables y los referente de nuestros jugadores.

Pero eso es una cosa y otra, que todo lo que pase en el entreno es culpa del entrenador.

No, no, lo es, el entrenador puede crear el mejor entreno de su vida, pero si las niñas durmieron mal, están estresadas y no tienen ganas de entrenar, el mejor entrenamiento se convierte en un «churro».

Podemos influir en esa actitud, sí. Sin embargo no somos los responsables de ella.

Ahora, planteo un buen entreno, teniendo en cuenta que actitud quiero en ellas, pero si ellas no me la dan y yo lo intenté todo, no me voy mal a mi casa.

Yo trabajé en lo que dependía de mi y asumí mi responsabilidad.

Esto es lo que me hace salir satisfecha del entreno y del partido, haya pasado lo que haya pasado.

Y ahora te enseño cómo puedes hacerlo tú.


PsicoTruco | Gestiona la emoción que no te deja sentirte satisfecho con tu trabajo

Lo primero es identificar en la situación que te encuentras.

El otro día leí, «si no llegas a un lugar, no puedes irte de él» (Leslie Greenber, 2000). Por lo que, lo que a mi me hizo salir de ese bucle interno negativo era darme cuenta que estaba dentro de él.

¿Cómo hacer esto?

  • Emoción y pensamiento se desarrollan a la vez, es lo mismo, mejor dicho. Por lo tanto si detectas el desagrado en ti, podrás llegar al pensamiento
  • Cuando te encuentres mal (con ansiedad, sientas que estás incomodo y quieres huir de ese lugar) párate y escucha tu cabeza, ¿qué pensamientos e ideas hay? Cógelas al vuelo, ellas te ayudarán a salir de ahí
  • Imagínate que cazaste el pensamiento «no valgo para esto». A este pensamiento vamos a sacarle información para ver realmente qué sentimos, porqué y como dejar de hacerlo.
  • Pregúntate ¿frente a que no te sientes valido?,¿es al entreno, a la gestión de las niñas?, ¿no te sientes valido por que te comparas con gente que llega muchos años en esto y lo resuelve mejor?
  • Tu mente te puede responder que se siente incapaz frente al entreno, porque siente que no sabe planear buenos entrenamientos, ni dirigirlos cuando no sale como debe. Pregúntale desde ahí, y eso ¿cómo te hace sentir?
  • Seguramente frustrado, enfado consigo mismo, impotente, solo, incapaz, sin recursos, inferior, poco resolutivo... ¿de que informan realmente estás emociones?
  • Estas sensaciones te informan de que lo que ha pasado es diferente a lo que querías que pasase, esperabas algo mejor y ha habido una situación menos favorable. Pero en ningún momento, eso te enfoca a ti como único responsable.
  • Si la emoción de frustración te informa de que las cosas no salieron como querías, tienes dos opciones: 1. Seguir fijándote en lo que no salió y culpándote a ti mismo; 2. Ver que realmente que no salió y preparar un entreno para que poco a poco vaya saliendo mejor.
  • Si eres capaz de identificar tu sensación negativa y el pensamiento, podrás ponerte a dialogar con él para descubrir que hacer y que mensaje te envía. Si realizas esto cuando sales de tu entrenamiento y te centras en mejorar lo que salió mal, tendrás el control y te sentirás satisfecho con tu trabajo.

Lo que aquí acabo de mostraste es un paso a paso para descubrir que sientes y piensas y cómo poder modificarlo para sentirte mejor.

Pero si no eres capaz de entender que debes enfocarte solo en lo que depende de ti y asumir que no todo es tu culpa, aunque realices esto, no podrás sentirte bien.

Entrenador, lo estás haciendo bien, ya eres suficiente. Das tu día a día porque esto salga bien y si no sale, no es porque no quieres sino porque no sabes como hacerlo mejor.

Pero sabrás, saldrás y te sentirás satisfecho con tu trabajo.

Yo salí de ahí, tu también lo harás.


Te veo la semana que viene😝

¿Qué haré una semana sin ti, Mar?

Yo también me lo pregunto…

Pero no te preocupes. Por Instagram (@mardurannn) voy a estar subiendo contenido esta semana sobre este tema, así que puedes verme por allí.

¿Mar, no hay charlas este año?

Pues sí, ya ha está el 3er episodio de El Juego Interior del Voleibol y te dejo por aquí la segunda entrevista: El miedo a la lesión y cómo afrontar un error con Fran Ruiz, receptor del Vidya Viridex Sabaudia:

https://www.instagram.com/reel/DFAi31SIhQR/embed/captioned/?cr=1&v=14&wp=792&rd=https%3A%2F%2Fmarduranmayorgas.com&rp=%2F2025%2F01%2F20%2Fpierdes-tu-partido-por-tus-expectativas-dos-casos-real-que-vivi-que-lo-confirman%2F#%7B%22ci%22%3A0%2C%22os%22%3A1610.5%7D

Más contenido que te va a interesar:

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Tu post de cada lunes,

hasta la semana que viene😉

Mar Durán 🏐 Psicóloga del Voleibol


Referencias

Greenberg, L. (2000). Emociones: Una guía interna. Editorial Desclée de Brouwer.

Pierdes tu partido por tus expectativas | Dos casos reales que viví que lo confirman

¿Cómo es posible que jugando contra alguien inferior, juguemos tan mal? ¿Pero si es alguien superior jugamos como nunca antes?

De eso mismo vamos a hablar hoy.

Como sabrás, dentro del voleibol, la mente tiene un papel realmente importante, ¿porqué?

Porque puedes ser la mejor sacadora de la comarca, pero si hoy estás bloqueada con el saque, y no eres capaz de meterlo, da igualmente lo buena que seas sacando, porque no eres capaz de meter la bola en otro campo.

¿Porqué pasa esto?

Influyen muchas cosas, hoy no puedo desvelártelas todas, pero sí te explicaré porque pierdes/juegas mal ante un rival inferior y porqué lo haces muy buen ante un buen rival.

Tu expectativa te hace perder

Antes de nada, quiero dejar claro que no quiero decir que la técnica y táctica no sean necesarias, sino todo lo contario.

Cuando me refiero a que pierdes por tus expectativas es porque doy por hecho que a nivel técnico y táctico tu equipo y tu sois capaces de resolver el partido.

Aclarando esto, lo que piensas condiciona totalmente el resultado que obtendrás. Hace un mes te hablaba de que construimos como nos sentimos, pues esa misma idea es la que vamos a desarrollar.

¿Porqué es tan importante mi pensamiento frente a como juego?

Por que tu expectativa está directamente relacionada con tu autoconfianza, ¿cómo?

Según nos cuenta Buceta (2020) «las expectativas poco realistas favorecen que el deportista dude, desconfíe o se escude en la falsa autoconfianza y su impacto negativo será todavía más grave cuando no se cumpla».

Es más, sigue contándonos que cuanto mayor es la diferencia entre una expectativa y el resultado, más duro es el golpe en la autoconfianza (Buceta, 2020).

Con esto quiero que te traslades al último partido que perdiste siendo el otro un rival asequible.

¿Qué había en tu mente?

¿Pensabas que erais superiores?¿Qué se podía ganar fácil?

O todo lo contario, ¿creías que el partido ya estaba perdido sin empezar a jugarlo?¿Te sentías inferior?

Si te paras a leer detenidamente puedes apreciar que en ninguno de las respuestas hay una expectativa realista y que en ambas hablas del resultado.

En las primeras, sientes que sois superiores, lo que te hará ir «sobrado», relajado y cometer muchos errores tontos (tocar la red, falta de posición, fallo en el saque…) por falta de concentración e intensidad.

Y en el caso dos, tendrás miedo y te habrás infravalorado tanto que tu cuerpo y mente no estarán preparados para defender y pelear como es debido.

La idea previa al partido es la que hace que se gane o se pierda el partido. Asimismo, el desarrollo de esa idea comparándola con el resultado que se está dando, te hará sentirte frustrado, empoderado o abatido por la situación.

Y esto, como antes nos ha dicho Buceta tiene que ver con la discrepancia que hay entre lo que pensabas que ocurriría y lo que está ocurriendo.

¿Cómo te sentirás si pensabas que sería fácil ganar y de repente quien te está ganando es el otro?

¿Cómo crees que afecta esto a tu autoconfianza?¿Podrás sobreponerte y recuperar la seguridad en ti fácilmente?

Es muy complicado, porque siempre que nuestra expectativa y el resultado estén lejos, nuestra autoconfianza y rendimiento serán bajos y el sobreesfuerzo para llegar a los niveles normales deberá ser extraordinario.

Esto mismo, me ha pasado en los dos fines de semana pasados, y quiero contártelo.

Los dos casos reales de mi equipo

El primer fin de semana de enero jugamos un partido con un rival muy igual, incluso superior (a nivel de juego, y técnico).

Esa semana yo traté de hacer un trabajo mental con mis chicas en el que quise bajar las expectativas que tenían sobre si mismas, sentía que eran elevadas para la posición en la que realmente estábamos. Es decir, sentía que la expectativas no eran realistas y estaban alimentadas por la falsa autoconfianza.

Comenzó el partido, y aunque yo rebaje la idea de que «éramos las mejores», el juego se lo demostró.

Cuando la receptora delantera del otro equipo empezó a pegarnos «pinchotes» (picar la bola en un remate) se nos cambió la cara.

Los dos primeros set nos ganaron y recuerdo perfectamente como les dije a mis niñas «esto va a ser así, el partido no va a ser fácil y van a seguir pegando fuerte, hay que seguir trabajando como sabemos».

Conseguimos en el tercer set ponernos por delante de ellas. En ningún momento creíamos que éramos inferiores, ni tampoco superiores, solo nos pusimos a jugar a lo que sabíamos, a eso que entrenamos cada semana. No hubo más que el querer ganar y dejarnos el alma allí.

El cuarto y el quinto set también fueron para nosotras.

No os imagináis la felicidad de ellas y la mía, al haber ganado ese partido.

Nos costó mucho trabajo, pero supieron estar super enfocadas en la tarea que ese momento debía desempeñarse. Conseguimos hacer un buen juego porque nuestra mente nos lo permitió.

Si en el tercer set nos hubiésemos venido abajo pensado que el contrario era superior y estaba todo perdido, jamás hubiéramos podido ganar.

Y la idea no está en pensar que eres superior, ahí también está el problema y es el segundo caso.

Hace dos días, tuvimos otro partido y muy diferente a este.

Jugamos contra un rival con el que ya nos habíamos enfrentado, la otra vez ganamos 3-0 y fue asequible para nosotras.

Y eso claro, a la mente ya le da mucha información, da igual lo que diga la entrenadora, si la mente cree que lo que tiene en frente es algo muy fácil para ella, nadie se lo quitará de la cabeza (excepto el juego).

No obstante, mis jugadoras el primer set entraron concentradas, hubo errores tontos por no tener la atención donde debía estar, pero el marcador estuvo a nuestro favor y con distancia del otro.

Pero… no todo el partido fue así. En el segundo set, supongo que la confianza que da el ganar al otro por más de diez punto te hace relajarte. Y tanto que nos relajamos. Ese set casi lo perdimos, ¿por el buen juego del rival? No, por errores nuestros.

Si eres entrenador y me estás leyendo, ¿qué da más rabia que esto? Nada.

Éramos las mismas, y el juego no salía. ¿Qué pasaba?

Nuestra mente creyó que sería muy fácil ganar (expectativa irrealista), pero cuando vio que el marcador del rival iba por encima, la desconfianza nos tocó a la puerta y sin abrirle, entró.

Fallamos lo que no estaba escrito… se quería jugar como antes, pero la mente no estaba preparada para ello.

Ver que el resultado es diferente a tu expectativa (ir perdiendo cuando creías que sería fácil ganar) hace que empieces a dudar de ti y la seguridad en tu juego se vaya.

En los últimos puntos remontamos y ganamos, pero nos costó lo nuestro.

El tercer set, si se jugó como se debía y se sabía.

¿Porqué? Porque la expectativa había cambiado, sabíamos que o jugamos a nuestro nivel, como sabíamos o nos podrían ganar.

Cuando rebajamos nuestras expectativas sobre nuestro juego, nosotras y el rival, es cuando la autoconfianza volvió a donde debía estar y todo empezó a salir.

¿Cómo hacer que esto no pase?

Te lo cuento en el PsicoTruco, sigue leyendo

El PsicoTruco | Gana el partido gracias a tus expectativas

Al igual que puedes perder un partido o un set por tu expectativa, puedes ganarlo por lo mismo. Tan solo tienes que saber cómo debes pensar y donde focalizar tu atención.

Eso es lo que te voy a contar.

Para poder tener autoconfianza debes generar expectativas que sean realistas teniendo en cuanta a tu equipo, el rival y el momento de la competición.

  • Antes del partidos, hazte las siguientes preguntas para elaborar una expectativa que si pueda ayudarte a ganar el partido.
  • ¿Cómo hemos entrenado esta semana?¿Qué éxitos a conseguido mi equipo?¿Qué jugadoras conforman mi equipo actual?, ¿hay alguna lesión?, ¿estamos todas? ¿Quién es el rival? ¿Qué historia tiene? ¿Ha ganado más que tú? ¿Qué experiencia en momentos difíciles tiene? ¿En qué momento de la competición te encuentras?,¿un amistoso? ¿te juegas pasar a una fase importante? ¿es una final?
  • Responde a estas preguntas de forma honesta, eso te ayudará a posicionarte en el sitio que realmente estás: «vamos a jugar tratando de hacerlo bien en cada momento, es un rival duro y hay que luchar cada balón, no sabemos que pasará, pero queremos ganar»
  • No te subestimes ni infravalores al rival, no sabes cuanto de bien lo podrá hacer contra ti, ni cuanto de mal podrás hacer tú.
  • Haz que el éxito y fracaso dependan de ti, para ello, no valen las excusas, haz que tu buen trabajo te acerque a lo que esperas (éxito controlado) y sino, que la falta de ese trabajo, sin juzgarte, sea lo que te dice que necesitas trabajar (fracaso controlado), (Buceta, 2020).

PsicoBonus

Haz que tus pensamientos y expectativas estén dirigidas a lo que tú haces. A eso que ocurre cuando el balón está en tu campo.

No elabores expectativas irreales sobre el resultado, eso no depende de ti, enfrente hay otro que quiere lo mismo que tú, no será fácil.

Pero si controlas lo que haces tú.

Elabora expectativas realistas sobre tu juego, sobre como eres capaz de jugar y lo que sabes hacer, no sobre el resultado.


Mar, ¿con esto ya siempre ganaré todos mis partidos?

No, supongo que no. Aun te queda mucho por perder. Esto te va a ayudar a que tu autoconfianza te ayude a jugar bien y puedas estar enfocado y peleando todo el partido. Siempre y cuando elabores expectativas realista de tu juego.

Te veo la semana que viene😝

¿Qué haré una semana sin ti, Mar?

Yo también me lo pregunto…

Pero no te preocupes. Por Instagram (@mardurannn) voy a estar subiendo contenido esta semana sobre este tema, así que puedes verme por allí.

¿Mar, no hay charlas este año?

Pues sí, ya ha está el 3er episodio de El Juego Interior del Voleibol y te dejo por aquí la segunda entrevista: El miedo a la lesión y cómo afrontar un error con Fran Ruiz, receptor del Vidya Viridex Sabaudia:

Más contenido que te va a interesar:


Tu post de cada lunes,

hasta la semana que viene😉

Mar Durán 🏐 Psicóloga del Voleibol


Referencias

Buceta, J.M. (2020) Psicología del Deporte de Alto Rendimiento. Barcelona, España: Editorial Dykinson, S. L.

Los 5 factores que te impiden salir del bucle negativo

Cinco cosas. Solo cinco te impiden salir de tu bucle. Y hoy las vas a conocer.

Pero no solo eso, si no que a parte de ponerle nombre, le vas a poner solución a la que es el origen de todas ellas.

Pero Mar, ¿realmente que es un bucle negativo?

Es un estado en el que la mente se ancla a pensamientos, imágenes y percepciones negativas en bucle, repitiendo una y otra vez sensaciones destructivas que te hacen sentir mal y jugar cada vez peor. ¿Te suena verdad?

Sí demasiado y más cuando cometo un error, ¿eso porque es?

Efectivamente.

Este estado puede desarrollarse por infinidad de causas, la mente es muy caprichosa y cualquier estímulo puede desencadenar algo así, pero hay uno, que a menudo te ancla a él. Y como bien has dicho tú, es el error.

Sobre él y algunas cositas más te estaré hablando hoy.

¿Habrá PsicoTruco para poner esto en práctica antes del partido del finde?

Sí, una vez de haya hablado de las cinco cosas que no te dejan salir del bucle, te hablaré de lo que sí te hará salir de él.

Y ahora, vamos allá.


Las 5 factores que te impiden salir del bucle negativo

1. El pensamiento obsesivo

Este es el primer elemento y no siempre el más visible.

Es el que elabora esa sensación de desconcentración, de aturdimiento. Cuando se comete un error, el pensamiento que se genera justo al cometerse, ese es el que inicia este run-run mental que nos hace sentirnos cada vez peor.

¿Qué contiene esta sensación en bucle?

Pueden ser palabras y frases o imágenes. Las imágenes tienen que ver con el error que acabas de cometer, con la cara de tu entrenador, la mirada que te echó tu compañera o la alegría del rival al ver tu fallo.

Estás imágenes aparecen de forma latente, como suspiros internos, y se mantienen ahí, como difuminadas, sin hacer mucho ruido, pero molestando.

Aparecen cuando intentas volver a realizar esa acción, cuando comienzas a coger confianza en ti. Vienen a recordarte el avergonzante evento que acabas de pasar para que no vuelvas a realizar semejante acción.

Eso es de lo que tu mente quiere protegerte, pero… ¿realmente es así?

¿Ese recuerdo visual realmente nos salvará la vida de un peligro? ¿O solo nos hace estar más inseguros a cada paso que damos por si volvemos a fallar?

Pero no es sola la imagen la que viene a ti.

El pensamiento también lo hace creando uno de los equipos más unidos y destructivos que conozco.

El pensamiento destructivito que aparece tras el error y que acompaña a la imagen del error, es tu voz crítica.

Y realmente no la escuchas como algo tuyo, sino como algo que está fuera de ti, y que te riñe desde ese lado.

Puede sonar a tu entrenador, tu padre, o cualquier amigo, que te recuerda lo poco vales, los errores que cometes y el porque lo haces mal.

Esa voz se acopla a la tuya interna, a tu inseguridad y amabas generan unas ideas y expectativas destructivas que te hacen cada vez tener menos confianza en ti mismo. Suenan algo así: «no vales para esto», «otra vez has fallado», » ha ido de nuevo a la red».

Son frases que te reprochan, que no te ayudan. Son oraciones que en bucle te repiten una y otra vez todo lo mal que lo hiciste y efecto negativo que tus acciones están teniendo.

Es el pensamiento obsesivo junto con las imágenes el primer factor que impiden que puedas salir del bucle negativo en el que ellos mismo te metieron.

Vamos a descubrir al resto de participantes para poder acabar uno con uno.

¿Cuál es el siguiente?

La emoción negativa que retroalimenta este circulo, la gasolina que hace que tengas energía para seguir dando vueltas como un hamster en un sitio del que no puedes salir.


2. La emoción negativa que mantiene al pensamiento obsesivo

Sí, al rededor de eso pensamientos e imágenes también hay una emoción.

Y como sabes no es una emoción positiva, sino mas bien, algo negativo que mantiene esas sensaciones desagradables del error.

Para mi, creo que este factor es uno de los más perjudiciales del bucle, ¿porqué?

Porque como te dije antes es el combustible, es lo que hace que tengas ganas de seguir en ese estado.

¿Por qué uno tiene ganas de seguir en ese estado?

Por la emoción que se tiene.

En ese bucle, la emoción que parece es una mezcla entre enfado, decepción y frustración con uno mismo.

Como nuestro cerebro siempre quiere tener razón y estar en consonancia con lo que piensa. Sentirte así te hará actuar desde ese estado de enfado y frustración.

Tomando decisiones precipitadas, errando mucho y haciendo que las imágenes y pensamientos cada vez sean más y con más fuerza.

La emoción de enfado y frustración, va cargando nuestra voz critica de más recuerdos y acciones negativas, lo que hace que cada vez juguemos peor, estemos más desconcentrado y con la atención en la furia y frustración por jugar mal y no saber como hacerlo mejor.

¿Y de dónde viene esto?

Viene de sensación de no ser valido, ni capaz.

Del siguiente factor.

Que es uno de los que inicia gran parte de todo esto, pero como lo hace desde lejos, es raro que te des cuenta, tu autoexigencia.

3. Tu autoexigencia

Quiero que te imagines como si la autoexigencia fueras una señora echada en sofá frente a la tele.

Los botones del mando son los pensamientos, imágenes y todo eso que desarrolla tu mente para actuar. Y lo que se ve en la tele, tu propia vida, tus acciones, tus errores, tu juego. Eso que tu haces.

Lo que tu haces, tiene que ver con lo que el mando te dice que hagas y ese mando está dirigido por alguien superior, que está siendo tu autoexigencia.

Esta autoexigencia está sentadita en el sofá, pulsando botones porque quiere ser algo.

Como desde su sofá no puede serlo, no para de pulsar botones para que tú si puedas.

Pero claro, estando tan lejos, no siempre es consciente de que tú puedes hacer o no. Por eso te pide y te dice cosas continuamente, estén o no a tu alcance, puedas o no conseguirlo.

Así se siente la autoexigencia, una sensación incontrolable de acciones a realizar para tener contento a alguien que nunca lo estará porque nunca es suficiente lo que tú harás.

Si dejas que esa autoexigencia pulse botones a lo loco, te pondrá loco a ti.

¿Por qué esto se inicia? ¿En que momento esta señora autoexigencia coge el poder de tu vida y tus acciones?

En el momento en el que cometes el error, y ahí es donde aparece el cuarto factor.

4. Tu baja tolerancia al error

Sí, sí, tu baja tolerancia al error, hace que el mando de ti, lo tenga alguien insaciablemente enfermo, en vez de ti.

Si tu asumieras que vas a cometer errores y tu relación con él (erro) no fuese tan desagradable, esa señora no cogería el mando.

Tu relación con el error te hace tanto daño porque lo asocias con fracaso. Y ese, si es el error, no que tu balón vaya a la red.

Si cada vez que algo no sale bien, es señal de que eres un fracaso de jugador, claramente, odiarás fallar y cada vez que se produzca te odiarás a ti.

¿Qué hará la señora autoexigencia en ese momento? Dará más volumen a los pensamientos autoexigentes a ver si así conseguimos que el error se vaya.

Pero así nunca se van.

Solo hace que vengan más (errores), que te enfades y frustres contigo y que la señora autoexigencia le de a MÁS volumen generando un circulo vicioso de odio que te ancla a seguir jugar mal y actuar mal con otros.

La idea está en la creencia alrededor del error y el significado que tú le das.

Mientras que cada error, siga significando en ti un fracaso, tu evolución en el voleibol será muy lenta y tendrás una sensación de insuficiencia continua con tu entrenamiento y en tu día a día.

Vale, pero ¿y todo esto de donde sale, porque mi baja tolerancia al error?, ¿de donde viene que yo tenga esas asociación de fracaso?

Del quinto factor y el más importante. El autoconcepto negativo que tienes sobre ti como jugador.

5. Tu autoconcepto negativo como jugador

Si la autoexigencia era la señora que está en el sofá, el autoconcepto del jugador es la red que se permita que se vea la tele y qué canales.

La señora autoexigencia solo puede ver, los canales que la tele le deja.

Y esos canales son tu autoconcepto, esas ideas que tienes sobre ti, sobre como haces las cosas, sobre quién eres y qué puedes hacer.

Si solo hay canales en que yo cometo errores (pienso «no sé hacer nada bien») y no existe ninguno en el que yo soy un jugador bueno que sale a resolver problemas, la autoexigencia solo podrá ver y reproducir en mi, un jugador malo que se equivoca.

Y ahí es donde debemos trabajar. En crear un red con diferentes canales donde tú seas un buen jugador, donde trabajes en hacerlo bien y donde aunque te equivoques, seas capaz de seguir jugando bien y no sentirte un fracaso al cometer errores.

El autoconcepto negativo del jugador es lo que hace que el jugador no pueda hacerlo mejor.

Si piensas que no eres capaz, que no eres valido, será imposible que te sientas satisfecho cuando consigas cosas. Es más creerás que fue suerte, y que tu no eres eso.

Pero es que además, sentirás que no mereces ese reconocimiento porque dentro de ti no existe un canal en el que tu eres una buena jugadora.

Por eso, para aquel que dentro de su red, solo tenga canales negativos donde se vea jugando mal, le enseño a ampliar sus canales hasta sintonizar con el canal beneficioso que te permite jugar bien y disfrutar.


El PsicoTruco para aumentar autoconcepto como jugador y persona

Para ampliar esa red, tienes que pensar que realmente eres capaz de jugar bien. Que tienes ese conocimiento en ti, que eres válido y que si entras en el bucle, podrás salir.

Para hacerlo, tienes que demostrárselo a la señora autoexigencia.

¿Cómo vamos a hacerlo?

Vamos a demostrarle que ya lo hicimos. Que sabemos hacerlo bien y que tenemos herramientas para volver a hacerlo.

  • Coge papel y boli
  • Haz una lista de todos tus éxitos como jugador. Premios, clasificaciones y todas esas cosas que no sabías hacer cuando empezaste a jugar (sacar de arriba).
  • Si no se te viene a la cabeza nada, haz lo siguiente.
  • Recuerda que cosas te dice la gente que haces bien.
  • Escribe esas cosas que no te cuesta trabaja hacer (animar a tu compañera, defender la diago)
  • Pregunta a tu gente cerca qué se te da bien en tu día a día.
  • Habla con tus compañeras y entrenadora sobre esas cosas que dominas y te salen bien casi siempre.

Con esta lista, tienes ya suficientes cosas para ir resintonizando tus canales y aumentar tu autoconcepto.

Debes demostrarle a tu cerebro, a la señora del sofá, que ya has conseguido eso que dice que no harás.

Construimos como nos sentimos, así que, tienes mucho poder.

No es cierto que no tienes poder sobre ese mando que pulsa los canales.

NO.

Tú eres esa misma señora y lo mismo que puedes darle a los botones bajo el disfraz de señora autoexigente puedes hacerlo desde el lugar de alguien querido que te acompaña a hacerlo mejor cada vez.

Eres tú el que decide a quien sienta en el sofá para darle al mando.

Eres tú quien diseña esa red y esos canales.

Toma el poder de tus acciones, crea nuevas redes, amplia tus canales y sé tu, desde una perspectiva amable y ambiciosa quien toca cada botón.


Mar, ¿con esto ya nunca entraré en un bucle negativo?

No, lo siento en alma, pero no. Al igual que cuando estás en el sofá y aparece tu hermano/a o padre/madre a quitarte el mando, pasará en tu día a día.

Vendrá gente, que querrá tocar tus botones, ser quién decide que ver y como verlo. Pero ahí estarás tú, firme, para decir que es tu mando, tu red y tu tele. Podrás decirlo, si generas confianza en ti, y en que tú tienes el poder para decidir.

Te veo la semana que viene😝

¿Qué haré una semana sin ti, Mar?

Yo también me lo pregunto…

Pero no te preocupes. Por Instagram (@mardurannn) voy a estar subiendo contenido esta semana sobre este tema, así que puedes verme por allí.

¿Mar, no hay charlas este año?

Pues sí, ya ha está el 1er episodio de El Juego Interior del Voleibol y te dejo por aquí la segunda entrevista: El segundo error de la recepción con Julia De Paula, receptora del Vfb Suhl Lotto Thüringen.

Más contenido que te va a interesar:


Tu post de cada lunes,

hasta la semana que viene😉

Mar Durán 🏐 Psicóloga del Voleibol


La Mosca Antiremate 🪰 y su solución

¿Mosca Antiremate? Pero ¿qué es eso, Mar?

Me alegra que no lo sepas porque es la primera vez que te escribo por aquí de esto. Y voy a dedicar todo este post para presentártela y ayudarte a combatirla.

¿Por qué me la muestras Mar?

Porque creo que va a ser una muy buena forma de que representes de forma visual qué es lo que ocurre en tu mente y qué es lo que queremos que acabe pasando.

¿Y en qué me va a ayudar esta mosca, a mi?

La mosca ayudarte, en nada. Es todo lo contrario, la Mosca Antiremate lo único que hace es que juegues mal. Lo que quiero es ayudarte a que le pongas cara a eso que te está limitando mentalmente a jugar bien. Conociendo a nuestro enemigo, podremos destruirlo.

Y no solo lo destruiremos, sino que en vez de la Mosca Antiremate tendremos a la Mariposa Punto.

¿Qué es la Mariposa Punto?

Lo que te hará jugar bien, la solución de tus problemas durante el juego.

Y ahora, si me lo permites, quiero hablarte en profundidad de cada una de ellas. ¿Me acompañas?😉


La Mosca Antiremate 🪰

Los pensamientos negativos del jugador son odiosos. Llevo tiempo queriendo darle forma a ese enemigo común de todo voleibolista y hasta hace unos días no le di sentido con esta metáfora.

¿Qué es realmente La Mosca Antiremate, Mar?

Es eso que…

  • Aparece especialmente cuando estás intentando concentrarte o disfrutar de algo (como en los momentos importantes del juego)
  • Aunque la espantes, vuelve una y otra vez (como esos pensamientos que no logras sacarte de la cabeza)
  • Es más molesta cuando otros están teniendo éxito o cuando tú estás vulnerable
  • Parece tener un radar para encontrar tus puntos débiles y atacarlos

Esta Mosca Antiremate contamina y ensucia tu espacio de juego, igual que una mosca real contamina todo lo que toca.

Es persistente, irritante y tiene la habilidad de hacer que pierdas la concentración justo cuando más la necesitas.

Es ese pensamiento insistente que te hace odiarte, sentir que no vales para nada y que no llegarás a hacerlo bien.

¿Cuál es el lenguaje de esta Mosca Antiremate?

  • Te susurra «vas a fallar» justo antes de saltar para rematar
  • Te recuerda todos tus errores anteriores cuando estás en recepción
  • Hace que dudes de tu timing justo en el momento del salto
  • Te hace pensar que el bloqueo rival es más alto de lo que realmente es
  • Te convence de que es mejor hacer un toque suave que arriesgar con un remate fuerte
  • Hace que tu balón se estampe contra la red o viaje al fondo del pabellón

Y no solo eso… esta Mosca Antiremate (que no solo te afecta en el remate, sino en todo el juego) es muy peligrosa porque aparece cuando más daño puede hacerte…

  • En los momentos decisivos del partido: cuando el marcador llega al 20 o con tanteo igual.
  • Cuando vas a recibir, te hace dudar de la habilidad que has practicado miles de veces: «siento que hoy no sé recibir»
  • Cuando debes puntuar, convierte una acción ofensiva en una situación de miedo: «no quiero que me coloquen»
  • Cuando el partido está en tus manos, te hace sentir inseguro/a haciendo que se te encoja el brazo y falles.

¿Te suena esto?¿Cuántas veces sentiste a esa mosca revoloteando alrededor tuya sin saber como matarla?¿Cuántas veces entraste en este bucle sin saber salir?

Eso mismo, es lo que quiero enseñarte en el siguiente párrafo. Salir de ahí.


La Mariposa Punto 🦋

Lo primero que quiero que entiendas es que la idea no es que desaparezca la Mosca Antiremate 🪰, sino que venga una mariposa bonita 🦋 (algo agradable que viene a ti y que ese estar conmigo te hace bien)

Que la mosca aparezca o no, no depende de nosotros, depende de nosotros el qué hacemos cuando la Mosca Antiremate está revoloteando mientras pide nuestra atención.

No obstante, la Mariposa Punto es algo que sigue revoloteando alrededor tuya (pensamientos) pero ya no te molesta sino que te acompaña, guía y anima. Te agrada tenerla cerca porque te da energía y fuerzas para seguir, ayudándote con su vuelo a ser mejor jugador.

¿Cómo desarrollar esta Mariposa Punto, Mar?

Para empezar, debemos crear las siguientes bases:

  • Transforma el «voy a fallar» en «voy a atacar con todo». La mosca no puede sobrevivir ante una mentalidad agresiva y positiva.
  • Convierte cada remate en una oportunidad de demostrar tu fuerza, no en una amenaza.
  • Recuerda: la mosca se alimenta de dudas, pero muere con la confianza y la determinación.

Así como una mosca real puede ser eliminada, tu Mosca Antiremate, también tiene su morir.

En forma de metáfora, te muestro algunas ideas que pueden ayudarte a ir desprendiéndote de ese zumbido insoportable que te mantiene en el bucle negativo:

  • Un potente ventilador de autoconfianza que la expulsa lejos cuando intenta acercarse
  • Una red de apoyo del equipo que actúa como una mosquitera protectora
  • La luz brillante del éxito pasado que la ciega y desorienta
  • El spray de la rutina y preparación que la mantiene a raya
  • El aplauso del equipo que actúa como una onda sonora que la ahuyenta

La mosca real está relaciona con las heces, con la suciedad, con la insistencia negativa (dudas, miedo, presión). Viene arruinar un bonito día de picnic con la familia. Pero ¿a que si aparece una mariposa, todos os quedáis mirándola por lo bonita que es y queréis que se quede cerca?

Esa es la clave, hacer que tu mente esté ocupada de Mariposas Punto que vengan a llenarte de energía y efectividad en tu juego y no dejar pasar a esa Mosca Antiremate que se alimenta de la»mierda» que hay a tu alrededor.


El PsicoTruco para ahuyentar a la Mosca Antiremate 🪰

Para hacer que la Mosca Antiremate se marche lejos y la Mariposa Punto venga a nosotros, quiero dejarte algunas ideas que puedan ayudarte:

  • Visualización positiva: Antes de cada remate, visualiza tu mejor golpeo. La mosca no podrá sobrevivir ante recuerdos de éxito, se alimenta del fracaso.
  • Mantén un «diario de potencia»: Registra tus mejores remates, partidos y acciones de juego. Cuando la mosca aparezca, recuerda que tienes evidencia de tu capacidad.
  • El «ritual del matamoscas»: Crea una rutina pre-saque que incluya una respiración profunda y una palabra clave positiva (ejemplo: «POTENCIA»).
  • La técnica del «aquí y ahora»: Céntrate solo en la pelota y tu cuerpo. La mosca no puede existir en el presente, solo en los miedos futuros y pasados.

Y como tarea para casa, quiero, que pongas en práctica esta metáfora y te la lleves al día a día.

A continuación te expongo diferentes formas de acabar con la Mosca Antiremate, pero ahora es trabajo tuyo, llevar esa herramienta a tu caso, tus pensamientos y a tu propio juego.

Elije una de ellas:

  • El Escudo Anti-Moscas: tu barrera mental de protección positiva
  • El Espanta-Dudas: tu herramienta para ahuyentar pensamientos negativos
  • El Cazador de Moscas: tu yo más fuerte que persigue y elimina las dudas
  • La Red Atrapa-Negatividad: tu filtro mental que captura pensamientos tóxicos
  • El Repelente Mental: tu escudo invisible contra pensamientos destructivos
  • El Exterminador de Dudas: tu sistema de defensa contra la negatividad
  • La Trampa Anti-Toxicidad: tu estrategia para atrapar pensamientos nocivos
  • El Neutralizador Mental: tu arma secreta contra el sabotaje interno

¿Cuál te quedas?

Yo, sin duda, he empezado a usar la Red Atrapa-Negatividad. Antes de matar a la Mosca Antiremate, quiero asegurarme de que todos los pensamientos negativos se van con ella, así que con esta red los voy cazando uno a uno.

¿Cómo los cazo?

Escribo todo pensamiento negativo que me aparece y así cuando vuelve a venir otra vez ya sé que es la Mosca Antiremate y hago como si eso no estuviese ahí, la dejo revolotear, hasta que se cansa y se marcha.

Como ves, para combatir a la Mosca Antiremate no solo tengo una herramienta, sino que muchas.

Ahora es tarea tuya ponerlas en práctica y descubrir cuál de ellas es la que llama a la Mariposa Punto y ahuyenta a la Mosca Antiremate.


Mar, ¿con esto ya siempre estaré rodeado de mariposas🦋?

No, lo siento en alma, pero no. Al igual que cuando estás en tu casa en verano, aparece una mosca sin buscarla, La Mosca Antiremate siempre estará contigo. Pero como ya sabes, el problema no es La Mosca Antiremate, sino el que haces tú una vez que ella vino a ti.

Te veo año que viene😝

¿Qué haré un año sin ti, Mar?

Yo también me lo pregunto…

Pero no te preocupes. Por Instagram (@mardurannn) voy a estar subiendo contenido esta semana sobre este tema, así que puedes verme por allí.

¿Mar, no hay charlas este año?

Pues sí, ya ha está el 1er episodio de El Juego Interior del Voleibol y te dejo por aquí la segunda entrevista: El segundo error de la recepción con Julia De Paula, receptora del Vfb Suhl Lotto Thüringen.

Más contenido que te va a interesar:


Tu post de cada lunes,

hasta el año que viene😉

Mar Durán 🏐 Psicóloga del Voleibol


Feliz Navidad, nos vemos el próximo año 🎄🎁 Te deseo todo lo bonito que el mundo pueda darte, dentro del vóley y fuera.

Hasta el 13 de enero no habrá nueva publicación, pero en Instagram estaré muy activa durante estas Navidades, pásate por allí si echas de menos contenido de calidad sobre voleibol (@mardurannn) ♥️

Que estés rodeado de muchas Mariposas Punto🦋


La guía para meter el saque tras un tiempo muerto

Imagínate, 23 iguales al marcador.

Sacas tú.

El equipo contrario pide tiempo muerto.

Te toca sacar después de los 30 segundos de reunión.

Antes el partido estaba tenso, ahora mucho más.

Te toca sacar y todo el mundo te dice que «no puedes fallarlo», tú lo sabes.

Estás tenso y temes fallar.

No quieres perder por tu culpa.


¿Cómo hago para tener seguridad en esa situación Mar?

En las líneas de abajo lo descubrirás, es más, posiblemente, empieces a ver el saque de forma diferente tras este post.

En el PsicoTruco tendrás una guía paso a paso de qué hacer antes de sacar.

En esta situación el marcador estaba igualado, ¿es lo mismo si hay diferencia de marcador?¿o si vengo de una buena racha?

No, y de eso mismo también te hablaré. En lo que te cuento de hoy no solo sabrás cómo meter el saque tras el tiempo muerto, sino que como ENTRENADOR aprenderás a cuando debes pedir ese tiempo.

Entonces, ¿este post también es para el entrenador?

Sí, este y todos. Siempre que hablo del jugador y de cómo funciona su mente, el entrenador debe conocerlo.

Tener esa información es la forma de poder ayudar al jugador en esa situación.

Hoy, además de ayudar a que tu jugador meta el saque tras el tiempo muerto, sabrás cuando debes pedir el tiempo muerto si el partido va igualado a final de set.

Eso sí, antes de contarte qué pasa cuando tú vas a sacar, quiero contarte qué hay alrededor de ese tiempo muerto, y qué nos dicen las investigaciones sobre ello.

Y ahora, vamos allá.


El tiempo muerto aumenta las posibilidades de ganar el siguiente punto

Como contextualización para aquel que no sabe mucho de vóley, el tiempo muerto es una pausa que puede hacer el entrenador durante el mismo partido.

Solo se pueden realizar dos por sets y la duración de éste es de 30 segundos una vez que los jugadores abandonaron la pista.

La función de este tiempo muerto puede ser amplia, ya que se puede buscar corregir algún aspecto táctico o técnico que no se está resolviendo bien, animar y cambiar el estado de ánimo de las jugadoras, o frenar la racha buena del contrario, entre otras.

Sobre ésta última me centraré hoy.

¿Y qué mas vas contar?¿Me dirás qué decirle al jugador?

No, voy hablarte de cuando pedir ese tiempo muerto teniendo en cuenta si vas ajustado o no en el marcador.

Sobre qué decir, ya deberías saberlo, pero sino, te dejo aquí el enlace a: ¿Qué decir durante un tiempo muerto?

Mar, entonces ¿cuándo debo pedir un tiempo muerto?

Pues como te he comentado justo arriba, tenemos que tener en cuenta si el partido está equilibrado o no. Sea una u otra la situación, nuestra respuesta será diferente.

Todo lo que aquí te comentaré, está sacado de The Timeout in Sports: A Study of Its Effect on Volleyball (El tiempo muerto en los deportes: un estudio de su efecto en el voleibol) una investigación española que analiza 232 tiempos muertos solicitados por los entrenadores de 66 equipos (36 equipos femeninos y 30 equipos masculinos), participantes en el Campeonato de España en las categorías Sub14 y Sub16. Realizada por: Carmen Fernández-Echeverría, Jara González-Silva, Inma T Castro, M Perla Moreno.

¡Qué pasada! Antes de entrar en cuestión, ¿debo saber algo de antemano?

Sí, antes de solicitar el tiempo muerto, como bien se dice en esta investigación hay que tener en cuenta tres aspectos clave (Fernández-Echeverría, González-Silva, Castro, Moreno, 2019):

  • El estado o situación del set
  • La puntuación de ambos equipos
  • El número de tiempo muertos disponibles tanto los propios como los del rival

Asimismo, el rendimiento previo del equipo es algo crucial.

¿Cuándo se pide un tiempo normalmente?

Nuestras investigadoras, Fernández-Echeverría, González-Silva, Castro, Moreno (2019) nos cuentan que los tiempos muertos se solicitan principalmente cuando el equipo contrario obtiene entre 1 y 3 puntos consecutivos, tratando de evitar una mayor desventaja del otro. Confirmándose así que es más frecuente tras perder 3 puntos seguidos.

¿Y qué efecto tiene pedir ese tiempo muerto tras 3 puntos del otro?

‘Agárrate’, que viene un dato guay: en el 77,77% de las ocasiones, el tiempo muerto permitió al equipo romper la racha del rival y recuperar el saque (Fernández-Echeverría, González-Silva, Castro, Moreno, 2019).

Dicho de otra forma, el que pide el tiempo muerto, tiene una gran probabilidad de llevarse el siguiente punto, concretamente 7,7 veces de 10.

Y este dato, ya te debería dar mucha información sobre la importancia de ese tiempo. Eso sí, debes realizarlo como en el enlace de más arriba te digo. Sino, es posible que tu probabilidad vaya del 77,7% al 0% por lo que le dijiste a tu jugador.

Vale, ya sé que es importante, pero ¿cuándo pedirlo? Tenía que tener en cuenta si voy equilibrado con el otro, ¿no?

Así es.

Como introducción a tu pregunta, te cuento lo siguiente:

La mayoría de los tiempos muertos se solicitan con pequeñas diferencias en la puntuación (Fernández-Echeverría, González-Silva, Castro, Moreno, 2019), ¿porqué?

Porque se busca interrumpir, en los momentos equilibrados del partido, la racha positiva del equipo contrario antes de que sea demasiado tarde, y el partido esté perdido.

Llevo tiempo anunciándote la importancia del marcador y es que la diferencia de puntuación actúa como predictor del efecto del tiempo muerto en sets equilibrados (Fernández-Echeverría, González-Silva, Castro, Moreno, 2019).

¿Qué quiere decir esto?

Que solicitar un tiempo muerto en sets equilibrados con una diferencia de 2 a 3 puntos, en lugar de 4 o más puntos, aumenta 2,81 veces la probabilidad de que el tiempo muerto tenga un efecto positivo en vez de ningún efecto (Fernández-Echeverría, González-Silva, Castro, Moreno, 2019).

Sin embargo, en sets desequilibrados, la diferencia de puntuación no actúa como predictor del efecto del tiempo muerto (Fernández-Echeverría, González-Silva, Castro, Moreno, 2019)..

Es decir, no afectará que pidas el tiempo a los 10 o 15 puntos por debajo del otro para que te beneficios.

En sets equilibrados, la diferencia de puntuación es un factor decisivo para que el tiempo muerto tenga un efecto positivo (Fernández-Echeverría, González-Silva, Castro, Moreno, 2019).

Específicamente, debe solicitarse con una diferencia de 2 a 3 puntos. Esto sugiere que, en sets equilibrados, los entrenadores deben solicitar un tiempo muerto para evitar que el equipo contrario acumule puntos y aumente la diferencia (Fernández-Echeverría, González-Silva, Castro, Moreno, 2019).

Es más, si se solicita un tiempo muerto en sets equilibrados después de 2 o menos puntos perdidos, la frecuencia de un efecto positivo aumenta en 3,63 (Fernández-Echeverría, González-Silva, Castro, Moreno, 2019).

Además, si se solicita un tiempo muerto en sets desequilibrados después de 3 puntos perdidos, la probabilidad de obtener un efecto positivo aumenta por un factor de 4 en comparación con no tener efecto (Fernández-Echeverría, González-Silva, Castro, Moreno, 2019).

En resumen, la solicitud de tiempos muertos tiene una clara influencia en la ejecución del saque, ya que una pausa en el juego puede provocar variaciones en el comportamiento de los jugadores (Fernández-Echeverría, González-Silva, Castro, Moreno, 2019).

Como esquema sobre cómo actuar:

Sets Equilibrados (ambos equipos con +20 puntos):

  • Pedir tiempo muerto cuando hayas perdido 2 o menos puntos consecutivos.
  • Solicitar el tiempo muerto cuando la diferencia sea de 2-3 puntos (aumenta 2,81 veces la probabilidad de efecto positivo).
  • No esperar a que la diferencia sea de 4 o más puntos, ya que reduce la efectividad.

Sets Desequilibrados (un equipo no llega a 20 puntos):

  • Pedir tiempo muerto después de perder 3 puntos consecutivos (aumenta 4 veces la probabilidad de efecto positivo).

El PsicoTruco para meter el saque tras el tiempo muerto

Si has leído bien, lo tienes complicado.

Ahora mismo tienes todas las de perder. Y el otro, todas las de ganar.

La misma investigación nos dice que, el 77,7% de veces que se pide un tiempo muerto, tú fallarás el saque.

El PsicoTruco de hoy está basado en la información que infiero de esta investigación y mi propia experiencia como entrenadora y psicóloga de equipos de voleibol.

La guía para meter el saque tras el tiempo muerto:

  • Paso 1: Asume tu responsabilidad, porque la tienes. Hacer que no la tienes, solo hace que no puedas gestionarla, así que lo primero, es aceptar que tienes mucho poder y, que en parte, depende de ti lo que pase.
  • Paso 2: Gestiona esa responsabilidad. Este paso será algo liviano si te gusta la presión, sino, te costará un poco más. Depende de ti meter el saque, no lo que el otro equipo hago. Por lo que, tu foco debe estar centrado en tu acción, no el lo que luego pasará. Bebe agua en ese tiempo muerto, respira profundo y solo quédate con las cosas positivas que te digan. El «no falles» ni lo retengas un segundo en tu mente. Mantén el «sabes hacerlo, balón dentro»
  • Paso 3: Busca tu objetivo. Mira al otro lado. Identifica a qué lugar concreto quieres enviar el balón. Cuando digo concreto no me refiero a zona 1, no. Sino que mires a la persona de zona 1 y decidas a qué dibujo de su camiseta quieres enviarle el balón. Eso sí es definir un objetivo. Una vez lo tengas, míralo durante un segundo sin moverte, y luego pon los ojos en la bola.
  • Paso 4: Realiza tu rutina y confía en tu cuerpo. Las rutinas nos dan seguridad y les informan al cuerpo de que desarrolle un programa motor determinado. En este caso, una vez que iniciamos nuestro primer paso de la rutina nuestro cerebro ya activa el MODO SAQUE y se concentra en ello. Si no le dejas trabajar (poniéndote a pensar por el miedo), el MODO SAQUE se altera y se para. Tu cuerpo sabe que debe hacer para meter le saque, siempre que no pienses, el saque estará dentro.
  • Paso 5: Agradécete tu valentía. Sí, claro que sí, has sido un/a valiente. Haya ido fuera o dentro, has sido valiente, porque has establecido un objetivo y has hecho todo para conseguirlo. No se dio, de acuerdo, mira a ver cual fue el fallo. Si la bola se quedó corta quizás fue por miedo, tendremos que gestionarlo mejor la otra vez. Si fue fuera, estabas demasiado activo y tu impulsividad te jugó una mala pasada, tenemos seguir trabajando en ella. El error que hace que envíes el balón a la red o fuera, puede ayudarte en esto.

Ahora no te da miedo el tiempo muerto, ni tu saque de después.

Ahora sabes que tienes herramientas para hacerlo bien.

Y sabes como resolverlo si sale mal.

Estás listo para hacerlo bien y brillar🪄


Mar, ¿con esto ya no me pondrá tenso el tiempo muerto?

Puede que no, porque ya sabes que tienes herramientas que te ayudarán en el ese momento. Es decir, el post tiempo muerto suele ser un momento de tensión si no tienes tu rutina clara, sino tienes el control.

No obstante, como sabes, yo aquí te doy el conocimiento necesario para que empieces a saber cómo trabajar, qué cosas si te ayudan y cuales no.

Pero yo no estoy en tu mente, puedo ayudarte desde fuera, pero ahora depende de ti, el poner el PsicoTruco en práctica y jugar bien.

En el post de la semana que viene hablaremos sobre «No puntúo lo suficiente».

Te veo en una semana😝

¿Qué haré sin ti una semana, Mar?

Yo también me lo pregunto…

Pero no te preocupes. Por Instagram (@mardurannn) voy a estar subiendo contenido esta semana sobre este tema, así que puedes verme por allí.

¿Mar, no hay charlas este año?

Pues sí, ya ha está el 1er episodio de El Juego Interior del Voleibol y te dejo por aquí esa primera entrevista: Los Pensamientos Negativos del Atacante con Chema Giménez, receptor del SuperLiga1 del Club Voleibol San Roque:


Tu post de cada lunes,

hasta la semana que viene😉

Mar Durán 🏐 Psicóloga del Voleibol


Referencias

Fernández-Echeverría C, González-Silva J, Castro IT, Perla Moreno M. The Timeout in Sports: A Study of Its Effect on Volleyball. Front Psychol. 2019 Oct 29;10:2437. doi: 10.3389/fpsyg.2019.02437. PMID: 31749741; PMCID: PMC6844263.

El ERROR que hace que tu balón no pase la red

¿Solo hay un error? ¡Qué bien!

¡¡¡Sí, pero es el más grande de todos y parece que no está!!!


Hasta que el que no sabe de vóley sabe que la red forma parte del juego.

Los que no están dentro del juego, no se hacen una idea de la de problemas que da esta estructura. Es más, da tanto como quita. Sin ella no se podría jugar, pero a veces, con ella tampoco.

Para la mayoría de voleibolista la red siempre ha sido un obstáculo y el mayor quebradero de cabeza del entrenador.

El juego es sencillo, la bola debe pasar por la red y caer entre las líneas que limitan el campo, pero… ¿por qué esto a veces se vuelve tan complejo?


Mar a mi me pasa, que a veces quiero enviar el balón al otro lado, rematando o sacando, pero no sé por qué, se va a red una y otra vez…

De eso, justamente de eso, hablaremos hoy. Y te voy a desvelar cosas que te cambiarán tu forma de ver el juego.

¿Me ayudarás a que la red deje de ser un obstáculo en mi juego?

Sí, muy posiblemente si llevas a cabo lo que te cuento, pero iré un paso más allá. Te voy a mostrar, no como hacer que la bola pase de la red, sino que se quede en el campo y no se salga de los márgenes de este.

¿Y habrá alguna guía práctica para practicar en el entrenamiento?

Sí, siempre la tendrás. Al final en el PsicoTruco, te muestro como llevar a la práctica lo que te cuento en estas líneas.

Y ahora, vamos a descubrir porqué la red es tan odiosa.


La red, un obstáculo interno

La red no es solo un obstáculo físico, sino que también lo es mental.

¿Cómo va a ser mental si está fuera de mi mente y se puede tocar?

Déjame que me explique.

Supongo, que te habrá pasado y no pocas veces, que al querer enviar el balón al otro lado, te encuentras con la red que impide consistentemente que tu balón vaya al campo contrario.

Pues bien, párate ahí. Lleva tu mente a ese instante en el que la red NO ha dejado pasar el balón que tú enviaste. ¿Qué hay en tu mente?

¿Qué más da lo que haya en mi mente, Mar? Si yo golpeo y la bola no supera la red.

Ahí está.

Ese es EL ERROR QUE HACE QUE TU BALÓN NO PASE LA RED, creer que tu mente no tiene nada que ver en ello.

Sí la tiene y mucho, más de lo que imaginas.

Lo que te contaré a continuación no me lo invento yo, sino que hace ya tiempo Timothy Gallwey en su libro El Juego Interior del Tenis hablaba del papel de la red en el juego.

La red además de dividir los dos campos, representa tus propios miedos, dudas y autocríticas.

Gallwey (2017) nos dice que la red no es un obstáculo real, sino que lo que obstaculiza que la bola pase al otro lado es tu diálogo interno.

¿Mi diálogo interno?

Sí, sí, lo qué te dices y cómo te lo estás diciendo.

El obstáculo es tu desconfianza y miedo a fallar generado por tus expectativas y pensamientos negativos que llevas ideando desde la noche anterior.

¿Te suenan: «no puedo fallar este saque» o «si no supero el bloque, no me volverán a colocar»?

Esa mentalidad es la verdadera barrera, no la red.

Estos pensamientos activan, al Yo 1 (como dice Gallwey) nuestra mente crítica que se enfoca en el miedo al error tensando todo nuestro cuerpo y generando respuestas impulsivas. Este Yo 1 nos aleja de lo que realmente sabe hacer nuestro cuerpo cuando está tranquilo (Yo 2) y confía en sí mismo.

Mar, ya sé que mis pensamientos me obstaculizan, pero ¿cómo callo esa voz que me dice que todo lo haré mal?

Te lo cuento en el PsicoTruco junto a algunos detalles más, que son muy importantes.

Vale, pero… mi problema no es la red es que la bola me va fuera de lo fuerte que le doy.

Siento decírtelo pero no es por tu fuerza, también tiene que ver tu mente en ello. Te explico porqué se te va fuera y cómo dejar de hacerlo.


«La bola se me va fuera»

Sí, lo sé. Y es que, es lo más probable cuando tenemos miedo a fallar y que la bola no pase la red.

«Si le doy muy fuerte pasará la red«. Sí pero también se pasará el campo.

El balón que sale fuera, está rodeado de lo mismo que hace que no pase. No tienen tanto que ver con errores técnicos, sino con errores mentales (siempre que hablemos de algo que ya dominas, si estas en formación, posiblemente también existan errores técnicos que impiden un buen resultado).

En este caso, los pensamientos nos han hecho, en vez de quedarnos cortos, largos.

¿Qué influye en este caso, Mar? ¿porqué se me va fuera?

Por dos cosas principalmente:

  • El exceso de presión, querer evitar el fallo está haciendo que al compensar, le golpees tan fuerte que se vaya fuera.
  • La inseguridad de tu juego y la impulsividad de ese miedo hace que el movimiento sea tan rápido e incontrolable que dispara el balón más allá de la línea de fondo.

Pues sí Mar, vas a tener razón…

Esto demuestra que los límites físicos del campo pueden estar reflejando nuestras limitaciones internas.

La clave es cambiar la narrativa.

Dicho de otra forma, modificar esas predicciones que hacemos sobre cómo jugaremos y qué pasará.

El objetivo del voleibol no es evitar fallar, sino jugar con intención y confianza para que el balón caiga en el otro campo.

¿Y cómo genero esa confianza si no la tengo?

Con el PsicoTruco, ahí te muestro que hacer para que no se quede corta, ni larga tu bola en el saque.


El PsicoTruco para dejar de enviar el balón a la red o fuera

Hasta ahora hemos visto que los límites físicos nos informan de límites internos.

Estos límites son pensamientos negativos sobre nuestra actuación y el miedo a que nuestro equipo y entrenador tengan un concepto negativo sobre nosotros.

Así que, para dejar esto atrás quiero que hagas lo siguiente.

En el primer lugar, cada vez que tu balón vaya fuera o se quede en la red, debe sonar dentro de ti una ALARMA que te recuerde que ese obstáculo está siendo interno, no solo es algo externo.

Y a raíz de ahí. Haz lo siguiente:

  • Reenfoca tu atención a tu objetivo. Fija tus ojos en lo que quieres hacer, a dónde quieres enviar el balón. No le digas nada a tu cuerpo de cómo hacerlo. Solo focaliza tu atención en el fin de tu acción y deja que tu cuerpo lo haga.
  • Confía en tu ejecución. Para conseguir que la bola vaya donde quieres no puede haber tensión en tu cuerpo. Si la hay el movimiento es imposible. Si no me crees, haz lo siguiente. Pon tu brazo en 90º como si fueras a rematar, desde esa posición tensa tu hombro, aprieta tu bíceps, y ahora trata de golpear fluidamente. ¿Qué pasa? El movimiento se vuelve imposible y torpe, ¿verdad? Pues eso ocurre cuando tienes miedo. Confía en ti, tu brazo sabe moverse sin que le digas nada.
  • Mejora tu predicción. Tu pensamiento es el que tensa tu cuerpo. Mejora cada noche tu predicción sobre ti. No te adules, pero si sé franco contigo. Lo estás dando todo y te esfuerzas cada día. Si el entrenador te pone, es porque sabe que puedes hacerlo bien. Ten un pensamiento amigable y jugarás muy bien.
  • Acepta el error, sí, acéptalo porque vendrá. Forma parte del aprendizaje y de tu evolución. Y sé que, si me lees, eso lo entiendes. Sabes que debes cometer errores para mejorar. Así que dale las gracias a ese error, porque cuando lo hagas bien, habrá sido porque muchas otras veces lo hiciste mal.

Por último, quiero que sepas que la red y las líneas no son algo a lo que odiar, sino al contrario. Cada vez que éstas se interponen entre lo que quieres conseguir te están dando la oportunidad de modificar, de mejorar.

De parar y reconocer que hay dentro de ti.

Cada obstáculo externo te hará pensar internamente qué te estás diciendo y por qué no está yendo bien.

Confía en ti, pasas muchas horas entrenando, deja que la exigencia la marque tu entrenador.

mete la bola en el otro campo, que sabes hacerlo.


Mar, ¿con esto nunca más fallaré un balón?

Lo siento, pero sí, seguirás fallando.

Yo aquí te doy el conocimiento necesario para que empieces a saber cómo trabajar, qué cosas si te ayudan y cuales no.

Pero yo no estoy en tu mente, puedo ayudarte desde fuera, pero ahora depende de ti, el poner el PsicoTruco en práctica y jugar bien.

En el post de la semana hablaremos sobre cómo meter el saque tras el tiempo muerto.

Te veo en una semana😝

¿Qué haré sin ti una semana, Mar?

Yo también me lo pregunto…

Pero no te preocupes. Por Instagram (@mardurannn) voy a estar subiendo contenido esta semana sobre este tema, así que puedes verme por allí.

¿Mar, no hay charlas este año?

Pues sí, ya ha está el 1er episodio de El Juego Interior del Voleibol y te dejo por aquí esa primera entrevista: Los Pensamientos Negativos del Atacante con Chema Giménez, receptor del SuperLiga1 del Club Voleibol San Roque:


«Muchas veces somos nuestro peor enemigo. No es el adversario externo el que nos derrota, sino nuestras propias dudas, nuestro propio miedo y nuestra falta de concentración» (Gallwey, 2017)


Tu post de cada lunes,

hasta la semana que viene😉

Mar Durán 🏐 Psicóloga del Voleibol


Referencias

Gallwey, T. (2017). El juego interior del tenis. Málaga, España: Editorial Sirio, S. A.

«Tengo que demostrar» | Supera el miedo a fallar cuando te colocan

La semana pasada tuvimos una larga charla en la que te conté como tus pensamientos negativos podían disminuir tu rendimiento mientras estabas en el banquillo.

Hoy, nos trasladaremos a la pista.

¿Mar, si yo tengo que demostrarle a mi entrenador que soy bueno, cómo hago para jugar bien?

Esto va a ser la idea base del post de hoy. Y como sabrás, bajo presión y con esa tensión interna, harás de todo menos jugar bien.

Sino, recuerda ¿cuántas veces has jugado bien teniendo que demostrar que vales la pena?¿Y cuantas has jugado bien estando tranquilo y confiando en ti?

Pero Mar, ¿cómo voy a jugar tranquilo si mi entrenador no confía en mi, tendré que demostrarle a él y a mis colocadores que soy bueno, no?

No, la mente no funciona realmente así, pero no te preocupes, que te voy a ayudar a trabajar bajo presión y a no necesitarla para jugar bien.

¿Y será todo el rato teoría, o habrá algún truco al final que yo pueda poner en práctica?

Estará el PsicoTruco al final para que todo lo que te diga puedas usarlo desde hoy mismo y estés listo para el partido de este fin de semana.

Sino tienes más preguntas, empecemos!!!

Si tengo una más, ¿y si soy líbero o colocador, qué pasa?

Lo que te comentaré aquí, vale para cualquier jugador de voleibol. Lo especificaré respecto al ataque y al miedo de que no te coloquen, pero trabajaremos con el pensamiento: «tengo que demostrar» y el rendimiento bajo presión.

Ahora, sí, vamos a descubrir como poder jugar bien sin necesitar demostrar nada!!😉


«Tengo que demostrar» | Miedo a que no coloquen y hacerlo mal

¿Recordáis hace unas semanas que vimos la charla del Dr José Sánchez?

Lo que veremos hoy, sobre el «tengo que demostrar», tiene mucho que ver.

En ese vídeo Sánchez nos hablaba de muchas cosas, a cada cuál más importante. Hoy nos vamos a quedar con dos.

¿Cuales dos, Mar?

Estas impaciente por saber que ocurre en tu mente, eh…

La primera es que, «construimos como nos sentimos» (Sánchez 2024), nuestro cerebro no es reactivo, sino predictivo, por lo que el miedo y la sensación de tener que demostrar, serán aspectos que podemos solucionar antes de empezar el partido, generando una buenas expectativas frente a ello.

Y la segunda, que la mejor forma de comenzar a gestionar nuestras emociones es la granularidad emocional, cuánto mayor conocimiento tengamos sobre diferentes emociones, y sepamos discernir cuál de ella es la que siento ahora, mejor gestionaré ese miedo a que no me coloquen, o la necesidad de demostrar.

¿Mar y porqué me hablas hoy de ese «tengo que demostrar»?

Por que creo que a menudo hace mucho daño, más del que creemos, porque se instala en nuestra mente de forma automática e inconsciente.

Hace unos días, hablando con un muy buen atacante y receptor, se le escapó «tengo que demostrar que puntúo para que los colocadores me coloquen a mi, quiero que confíen en mí»

¿Quién te lo dijo, Mar?

Mira que eres coquilla.

Eso es secreto de profesión, pero ese pensamiento no solo se lo descubrí a él, sino que me di cuenta de que era mucho más común de lo que yo, y los voleibolista, se piensan.

Mar ¿el tengo que demostrar, para quién es? ¿sobre quién sentimos la presión?

Muy buena pregunta, cada persona es un mundo.

Hay jugadores que sienten la presión de sus colocadores, otros que pueden ser los colocadores o líberos que sienten la presión por parte de los atacantes, o puedes sentir la presión parte del banquillo, la familia que hay en tu grada o por tu entrenador.

¿Pero si estábamos hablando de demostrar, porque me hablas de presión Mar?

Por que el pensamiento de «tengo que demostrar» lleva consigo un tener que hacer, es decir «una obligación» que lleva de la mano una presión extra al que lo piensa.

Pero, no te preocupes, en el siguiente párrafo te sigo hablando de ello.

¿Y de que más me vas a hablar aquí?

De cómo usar el conocimiento que nos dio el Dr José con lo que te acabo de contar.

Si realmente nuestro cerebro genera como nos sentimos, solo tenemos que hacer que construya una realidad que nos haga sentir bien.

Parece fácil, Mar

Y no están complicado, eso sí, requiere mucho trabajo por tu parte.

Si la idea es generar una mejor predicción, lo primero que debes hacer es saber qué tipo de predicciones estás haciendo ahora.

Debes analizar de donde viene esa tensión y ese miedo a no ser colocado o a no jugar.

¿Qué imágenes, palabras y recuerdos adornan ese miedo? Ese es el trabajo complicado.

Debes confrontar tus pensamientos y analizarlos con una lupa para poder transformarlos en algo que te haga sentir mejor.

¿Y sobre el segundo punto la granula… emocional?

Granularidad Emocional.

Sobre ello, te hablaré en es PsicoTruco. Antes quiero contarte qué pasará si sigues creando las mismas predicciones de miedo que has creado hasta ahora.


Rendimiento bajo presión, el enemigo del buen juego

Si hablamos de voleibol, es obligatorio hacer una mención al rendimiento bajo presión.

¿Por qué, Mar?

Por que depende de ti hacer punto, depende del propio juego, sumar o que el otro sume. No es como el futbol, que hay en juego un espacio de tiempo, sino que aquí depende tus acciones jugar o no. Y eso produce una presión extra.

En este caso, hablamos de presión cuando nos referimos a ese estrés excesivo que desarrollan los deportistas en situaciones importantes, como puede ser un partido.

Esta presión es generada por la influencia de los demás.

Siempre hay ojos mirando (aunque sean tus padres) y esas miradas acaban influenciando la toma de decisiones que realiza el voleibolista.

Inconscientemente, la opinión de los demás (entrenador, colocador, atacantes, líbero) forma parte de la interpretación propia. Nuestras decisiones estarán basadas en nuestras interpretaciones, por lo que, cada decisión estará influida por el que dirán.

Ahhhh ahora te entiendo Mar, por eso es tan importante la predicciones, porque según esas ideas que tenemos, interpretaremos qué pasa en el juego.

Exacto, veo que estás muy atento.

Si sabemos que alguien nos mira, trataremos de hacerlo bien.

Si queremos hacerlo bien, pondremos más atención en que eso sea así.

Es decir, tomaremos conciencia de nuestros movimientos, dicho de otra manera, volveremos consciente gestos/ejecuciones automáticas.

Los automatismos permiten a los voleibolistas atacar, colocar o defender a un gran nivel con movimientos muy rápidos y precisos.

Si estos automatismo se vuelven conscientes, estarán cargados de lentitud e imprecisión. Este proceso de aumento de la atención consciente a movimientos ya automatizados es conocido como parálisis por análisis.

¿Entonces me vuelvo lento e impreciso porque me pongo a pensar?

Sí, pero también por el miedo.

Cuando sentimos miedo, nuestro organismo se pone en alerta, y nuestro cuerpo se tensa.

Las señales nos indican de que hay una amenaza (no atacar o no jugar más) y nuestro cerebro quiere que eso no ocurra, por eso prepara todo su sistema para realizar una respuesta (huir, luchar o bloqueo) de ahí la tensión en el cuerpo.

Es más, existe un músculo flexor, llamado psoas ilíaco que se encarga de unir la columna y piernas. Es el que nos permite caminar, correr y saltar para rematar. Siempre que sentimos miedo, el psoas se tensa y acorta, produciendo movimientos encorsetados y poco fluidos.

Al igual pasa con nuestro hombro, cadera y dedos.

¿No te ha pasado que de repente en el juego te sientes tan tenso que al defender tu bola sale dispara; que tu ataque no es correcto porque encoges el brazo; o que tu colocación deja de ser precisa porque tus muñecas y dedos están tensos?

La presión por hacerlo bien, el querer demostrar, el miedo a que no jugar y tus predicciones te están haciendo jugar mal.

¿Y qué solución hay, Mar?

En el PsicoTruco te la muestro, la tienes justo abajo.


El PsicoTruco para jugar sin tener que demostrar nada

Quizás andes un poco abrumado con tanta información.

He pasado de hablarte de pensamiento a músculos del cuerpo, y eso que solo estamos hablando de voleibol.

Pero por eso está el PsicoTruco, para que puedas llevar una serie de pasos muy concretos que ejecutar para que no juegues mal.

  • Lo primero de todo, como ya te dije es hacer buenas predicciones. Analiza tu pensamiento cada vez que aparezcan sensaciones incómodas, averigua qué te dices y modifícalo por algo que te haga sentir mejor.
  • Aumenta tu granularidad emocional. Arriba te contaba que esta es una de las claves de la gestión emocional, por lo tanto, debes incorporarla. Comienza a identificar como te sientes tres veces al día (ponte una alarma). En ese momento cuando te preguntes como te sientes, no digas las típicas emociones de contento, feliz, con miedo. Amplia tu gama emocional sorprendiéndote al sentir rechazo, enojo, entusiasmo, cólera, inquietud, pavor, repugnancia, temor…
  • Analiza también qué sensaciones están con cada emoción. Asocia la relajación muscular con la felicidad y la presión con la tensión de tu brazo. Esto te ayudará a descubrir que tus pensamientos están siendo negativos porque tu cuerpo no se mueve fluidamente. Una vez que lo identifiques, relaja tu pensamiento y tu cuerpo. Bajo mucha presión solo jugarás mal.
  • Incorpora esto desde los entrenamientos, para que usar estas estrategias en un partido te sea mucho más sencillo.

Ahora ya estás mucho más equipado, en tu mochila de voley ya no solo llevas las rodilleras, sino que un montón de recursos para que cuando estés bloqueado puedas desbloquearte.

Y por último, los entrenadores no queremos que nos demostréis nada, solo queremos que pongáis en práctica aquello que trabajamos durante la semana.

No somos unos jueces, somos los que os acompañamos a ser mejores cada día, y si está el miedo y la presión, solo nos alejamos de ello.


Mar, ¿con esto ya jugaré todos los partido sin presión?

Todos, todos, no creo.

Yo aquí te doy el conocimiento necesario para que empieces a saber cómo trabajar, qué cosas si te ayudan y cuales no.

Pero yo no estoy en tu mente, puedo ayudarte desde fuera, pero ahora depende de ti, el poner el PsicoTruco en práctica y jugar bien.

En el post de la semana hablaremos sobre los balones que mandas a la red y qué quiere decir eso concretamente.  

Te veo en una semana😝

¿Qué haré sin ti una semana, Mar?

Yo también me lo pregunto.

Pero no te preocupes. Por Instagram (@mardurannn) voy a estar subiendo contenido esta semana sobre este tema, así que puedes verme por allí.

¿Mar, no hay charlas este año?

Pues sí, la semana pasada comenzamos con El Juego Interior del Voleibol y te dejo por aquí esa primera entrevista Los Pensamientos Negativos del Atacante con Chema Giménez, receptor del SuperLiga1 del Club Voleibol San Roque:


Tu post de cada lunes,

hasta la semana que viene😉

Mar Durán 🏐 Psicóloga del Voleibol


Referencias

Sánchez, J. [ORDENACIÓN Y DESARROLLO CURRICULAR]. (2024, febrero 22). Emoción y razón en un cerebro social [Video]. Youtube https://www.youtube.com/watch?v=kywpjnygspo&t=275s

Controla la ansiedad pre-juego mientras estás en el banquillo

Parece que te estoy enviando directamente al banquillo sin conocerte, pero no.

¿Soy titular, este post va para mi, Mar?

Sí, porque aunque seas titular, en algún momento pisarás el banquillo. Sin embargo, voy a concretarte para quién va, concretamente:

  • Para centrales y líberos que continuamente paran su juego para venir al banquillo.
  • Para todo suplente que comienza en el banquillo.
  • Para el titular que necesita salir un rato para desbloquearse.
  • Para el doble cambio que necesita coger nuevas ideas y calma.
  • Y para todo entrenador que quiera conocer como ayudar a su jugador.

Además, lo que te cuento aquí no solo te servirá si estás en el banquillo, sino también para los momentos previos a llegar al pabellón, mientras te cambias en el vestuario o en el mismo calentamiento.

Porque controlar tu estrés durante la ronda de ataque, ya sabes hacerlo.

¿Cómo que ya sé hacerlo?

Sí, la semana pasada ya te hablé de ello, y te di un PsicoTruco para cambiar tus pensamientos negativos. Por cierto, ¿lo usaste en tu partido del fin de semana?🫣

¿Qué veremos hoy, entonces?

Cómo vas a gestionar la actividad cognitiva (rumiación) que generas mientras estás en el banquillo, para que cuando entres a jugar no cometas errores porque tu concentración y atención están en tus pensamientos.

¿Y habrá PsicoTruco para poner esto en práctica?

Sí, al final de toda la explicación, en el PsicoTruco te explicaré paso a paso como usar todo lo que anteriormente te conté.

¡¡¡Mar, deja ya la introducción, vamos al grano!!!

Tus deseos son órdenes, vamos allá😏


Estar en el banquillo

Como te he dicho más arriba, por el banquillo acabamos pasando todos, seas o no seas titular, cualquier jugador en un momento determinado, se encontrará siendo espectador de su propio partido.

Sabes que formo parte de un Primera Nacional, donde soy la segunda entrenadora. Por mi función, no se me permite levantarme de la silla, y estoy permanentemente en el banquillo.

Eso me ha permitido descubrir muchas cosas sobre el jugador que sale de la pista.

Para empezar, cada tres rotaciones tengo si o sí a una jugadora diferente, la central lejana, cercana o la líbero.

Como supondrás, cada vez que se sale, el estado emocional, atencional y cognitivo es diferente.

Me llegan jugadoras agobiadas por el error que acaban de cometer, felices por lo bien que lo hicieron, culpables por no hacer bien su función, desesperadas por fallar por quinta vez un saque, nerviosas por no gestionar la activación propia de una defensa extenuante y la inseguridad y duda de qué pasará la próxima vez que entre.

¿Mar, cómo es posible que haya tanto escenarios diferentes?

Te lo cuento más abajo jiji.

¿Y los que están en el banquillo y no salieron ni siquiera?

Ahí es donde está realmente la parte que me preocupa, como psicóloga y entrenadora.

Si estás en el banquillo, a no ser que sea por una lesión o el tema que ya comentamos, estarás porque tu rendimiento es menor que el de las compañeras que están jugando.

Esto ya tiene una gran carga emocional y cognitiva en la persona. El simple hecho de estar en el banquillo genera en el jugador algo que no lo generaría el estar en la pista.

¿Y qué se genera, Mar?

Sigue leyendo, te lo cuento en «Lo que ocurre mientras estoy en el banquillo».


Lo que ocurre mientras estoy en el banquillo

Vamos a dividir este apartado en: centrales y líberos que salen «obligatoriamente» y suplentes están ahí.

Para los reemplazos de central y líbero:

El estado con el que el jugador sale de pista y se incorpora al banquillo va directamente relacionado con la acción que se acaba de hacer.

Y no, no tengo un estudio que respalde esto, solo es mi análisis e interpretación junto a todo mi conocimiento y el día a día inmersa en el juego, que no quiere decir que sea cierto, es más me gustaría que me pusieras en duda, pero créeme que te hablo desde la honestidad y la experiencia propia.

Lo dicho, la acción final que acabas de hacer es la que está más viva en tu recuerdo cuando vienes al banquillo. Y según sea esta, tu estancia en el banquillo será mas o menos agradable.

Imagínate que la central viene tras fallar un saque, da igual cuantos bloqueos y puntos de ataque haya hecho, lo más seguro es que se sienta frustrada, cabreada y esté culpándose por ese error.

Es más, puede ser que ni se acuerde de todo lo bueno que hizo durante las rotaciones delanteras.

Con esa sensación tras fallar un saque, el central permanece un buen tiempo en el banquillo.

¿Qué habrá en su cabeza durante ese momento?¿Aumentará su confianza en sí misma o entrará en un bucle en el que repetirá el error?

Depende. Depende del jugador y del error.

Si es verdad, que he visto como el estar en el banquillo tras un error puede generar que durante ese periodo de tiempo se desarrolle una inseguridad enorme en el propio juego bajando la autoconfianza del jugador, su concentración en el juego y su estado de ánimo, desarrollando tristeza, enfado, dudas e inseguridad.

Si no sabemos gestionar tus pensamientos, la rumiación negativa mientras te encuentras en el banquillo puede hacerte jugar muy mal cuando te toque entrar.

Y esto mismo mismo puede pasarle a aquellos jugadores que desde el inicio están en el banquillo.

Mar me dijiste que me responderías ¿Qué genera el simple hecho de estar en el banquillo?

Pues a muchos jugadores, no a todos, puede generarle una enorme desconfianza en sí mismo.

Si eres una persona que da mucho alimento a pensamientos negativos, haciéndolos dar vueltas en su cabeza, mientras tus compañeras juegan, tu no estás en el partido.

Sino que estás en el diálogo interno repitiéndote que estás en el banquillo porque no eres buena, que no eres suficiente, que el resto son mejores, que nunca estarás a la altura de una titular, y mil pensamientos intrusivos más que irán rondando tu cabeza mientras el partido transcurre.

¿Y Mar, cómo hago entonces para poder sacarle partido al banquillo? Por qué que en algún momento me tocará estar y no quiero cometer errores al entrar…

El PsicoTruco te da la respuesta😉


El PsicoTruco para no cometer errores al entrar del banquillo

Ya te comenté la semana pasada que los pensamientos intrusivo son inconscientes, aparecen sin más y sino los detectas, se preparan un sitio calentito en tu mente y se instalan durante todo el partido, con suerte, algunos te acompañarán más rato.

Si aun no sabes identificar tus pensamientos, que es muy posible, lo que te propongo te ayudará:

  • Acepta que estás en el banquillo. Acepta el rol que te toca, quizás otro día saldrás tú o quizás aun te quede mucho, pero lo primero que debes hacer es aceptar esa posición. Eso te permitirá ser consciente de tu estado siendo honesto contigo y trabajando más la semana siguiente. Si aceptas tu rol, y estableces un objetivo real a esa función, salir o no, no te hará sentir mal contigo mismo.
  • Acepta el error, si vienes de fallar un saque, rece o defensa, lo primero que debes asumir es que hay algo de eso que se hizo que no fue correcto. Acéptalo sin juicio, no te culpes. Las cosas son, y en el juego es inevitable que salgan mal de vez en cuando. No le des más vuelta, piensa si hay algo que puedes hacer mejor a nivel técnico o táctico y desecha ese error sino va a hacerte mejor en la siguiente acción.
  • Focalízate en algo externo, todo lo que sea un foco interno te hará mal, en este caso. Darle vuelta al error o a tus malos entrenamientos que hiciste, solo te harán ser un hamster dando vueltas en una rueda de la que no vas a salir. Tus jugadoras están jugando, tu estás fuera, pero eres parte de eso. Ánima, comunica, ayuda en la toma de decisiones, grita las victorias, ríete, canta, céntrate en lo externo, analizando el juego y al rival para cuando entres, pero deja de darle vueltas a un pensamiento que solo te hará revivir una sensación desagradable continuamente.
  • Prepárate para cuando entres, a nivel conductual y emocional. Permanece tranquila, pero activa, no te dejes enfriar. Mira como actúa el contrario, donde están atacando, qué bloquean, qué huecos tienen en la defensa, que receptora es la más floja. Arma tu propio plan de juego mientras estás en el banquillo. Háblate bien sobre como lo harás si entras, repítete que quieres hacer y genera buenas sensaciones en ti y tu juego para que cuando juegues, la confianza y seguridad en ti se palpe con tu presencia.

Acuérdate, como nos decía José Sánchez en el post anterior, construimos como nos sentimos. En el banquillo estamos generando como actuaremos y como nos sentiremos durante partido.


Mar, con esto ya tendré para jugar bien al entrar ¿no?

Podría ser, pero creo que el post de la semana que siguiente de viene como anillo al dedo: «Tengo que demostrar» | Supera el miedo al fallo cuando te colocan.

Te veo en una semana.

¿Qué haré sin ti una semana, Mar?

Yo también me lo pregunto.

Pero no te preocupes. Por Instagram (@mardurannn) voy a estar subiendo contenido esta semana sobre este tema, así que puedes verme por allí.


Tu post de cada lunes,

hasta la semana que viene😉

Mar Durán 🏐 Psicóloga del Voleibol


Controla el estrés de la ronda de ataque mediante tu pensamiento

La ronda de ataque es el momento previo más cercano al inicio del partido. Muchos ya lo consideran el mismo partido, por eso, las sensaciones de ese momento suelen ser las que se desarrollen durante todo el partido.

¿Realmente la ronda de ataque influye en cómo se juega?

Ni te imaginas cuanto. Pero no solo la ronda de ataque, sino que como te hayas levantado o ese día, o más importante aún, con qué sensación te fuiste a la cama.

¿Puedo tener una ronda de ataque mala y hacer un buen partido?

Sí, según lo fuerte que seas mentalmente. Pero puedes empezar a atacar mal y eso no tiene porqué condicionar tu juego posterior, si sabes como gestionar tu mente.

¿Por qué entonces es tan importante lo que se hace en la ronda de ataque?

Por su impacto en lo que pensaras y sentirás antes de empezar. Hoy mismo vas a descubrir como tú mismo estás haciendo que juegues mal con los pensamientos que genera tu mente.

¿Mar vas a enseñarme a contralar mis pensamientos?

No, ni yo ni nadie. Los pensamientos intrusivos, son incontrolables, pero si voy a enseñarte a que puedas gestionar tus emociones antes de que aparezcan y que seas capaz de cambiar el contenido de tu pensamiento a uno más productivo.

¿Todo eso vas a enseñarme hoy?

Sí, todo eso y un truco final (El PsicoTruco). Así que, aunque sea largo, vas a descubrir como gestionar tu dialogo interior y ser capaz de cambiar una mala racha por una buena, haciendo que sientas más control sobre lo que sientes y cómo juegas.

¿Y qué tengo que hacer para saber todo eso?

Seguir leyendo hoy y leerme todos los lunes. Si además quieres tener más control mental que tu rival, el contenido que subo a Instagram, va a ser un extra para ti.

¡¡Vamos allá!!❤️🏐


«No ataco ni una bien» | Lo que ocurre en un rueda de ataque

Para aquel que ande un poco perdido, la ronda de ataque es parte de los quince minutos previos al inicio del partido. Durante ese periodo, los equipos empiezan, por primera vez, a rematar balones hacia el otro lado.

En este calentamiento oficial, así es como se le conoce, pasan muchas cosas.

Es el primer momento donde empezamos a ver qué arsenal tiene el rival contra mi, y que tengo yo para contraatacar.

En esta rueda de ataque he visto de todo. Gente rematando todo a la red, siendo muy buenas atacantes, jugadoras clavando la bola en tres metros como de costumbre, y voleibolista que no conseguían meter una bola dentro de las líneas que marcaban el campo, pero ser la MVP al final del partido.

¿Qué ocurre realmente en este calentamiento?

Como antes dije es el momento previo al inicio del partido. Hay muchos jugadores para los que «como sea la ronda de ataque será el partido», y eso es algo que puede generar mucha ansiedad si empieza mal.

Lo interesante de este momento, es que no solo estás viendo como estarás tú hoy, sino que también estás descubriendo el potencial del contrario. Y esto, no todo el mundo sabe gestionarlo.

El calentamiento oficial puede ser la razón perfecta para hacernos creer que hoy tenemos un mal día y que nada nos sale.

Imagine que comienzas la rueda de ataque y tus primeros golpeos dejan el balón en la red. La próxima que vas a rematar ya lo haces más pensativa. Esta vez has sido capaz de tu golpeo envíe la bola al otro campo. Pero no estás contenta porque «no le he dado bien». De camino a la cola de ataque, empiezas a pensar: «¿Qué me pasa hoy? Estoy que no doy una». «No estoy nada cómoda con el ataque, le pego mal». «Si le pego así en el partido, las colocadoras no me pondrán la bola y la entrenadora me sacará«. Y un sin fin de pensamientos negativos sobre tu rendimiento actual y el futuro.

Latentemente estas ideas empiezan a generar en ti una sensación incómoda, que genera inseguridad al atacar. Has vuelto a rematar, fue dentro, pero no estás contenta con como has entrado y como le has pegado al balón. Sigues pensado que hoy no es tu día, y en la cola para volver a atacar te sigues sintiendo incómoda, estás seria y ni ves como tu mejor amiga del equipo acaba de hacer un buen ataque y todas le gritan.

Pitan el final del calentamiento y tú aun sigues pensado. Estás en tu mente, ni escuchas las indicaciones previas de tu entrenador. En tu cabeza hay un pensamiento que se repite «qué mal ataqué, ¿qué me pasa hoy? con lo bien que entrené toda la semana».

El árbitro pita, y comienza el partido.


Cómo gestionar mis emociones antes de que aparezcan

Mar, ¿qué hace que se genere esa sensación tan desagradable y se haga tan mal en la ronda de ataque?

Eso mismo voy a contarte a continuación. Pero antes, quiero hablarte de una forma diferente de entender las emociones.

No te lo digo yo, sino el Dr José Sánchez, neurocientífico español que estudia e investiga las emociones. En su charla, nos da una nueva perspectiva sobre la gestión emocional y el poder que tenemos de prevenir emociones negativas.

¿Tengo que vermela, Mar?

Pero no tienes que verla. Para eso ya estoy yo. Te explicaré a raíz de este video, el porqué de tus sensaciones negativas durante la ronda de ataque y cómo condicionan tu juego.

Aun así, si te interesa el tema te recomiendo que te la veas.

Vale, ¿ y cómo voy a gestionar mis emociones antes de que aparezcan o cómo haré que esa incomodidad al atacar desaparezca?

Para empezar, debes conocer la relación tan íntima que existe entre emoción y lenguaje.

En el minuto 29:05 nuestro neurocientífico nos cuenta que si hay una demencia semántica, donde se pierde lenguaje, en esa demencia, pierden la capacidad de distinguir emociones (Sánchez, 2024). Sugiriendo que el lenguaje es el que nos ayudó a generar emociones ya que hemos creado las emociones como categorías del lenguaje.

Pero Mar, ¿esto que tiene que ver con mi incomodidad con el remate?

Todo, sigue leyendo.

José Sánchez (2024), nos lo cuenta con el siguiente ejemplo, si tienes sed, y bebes agua, esta agua tarda 20 minutos en estar en el estómago, pero tu cerebro como sabe que ya has bebido agua, y está dentro de ti ese agua, elimina la sensación de sed. Y dejas de beber.

¿Por qué ocurre esto?

Porque nuestro cerebro es predictivo, las emociones las construimos en base a nuestros conceptos, no son reacciones son construcciones.

Cuando espero tener un buen partido y desde la ronda de ataque no lo encuentro, eso genera en mi una emoción negativa de ansiedad e incertidumbre.

Mi predicción sobre el buen partido que haría ha hecho que me sienta inseguro al no tener eso que esperaba.

Por lo tanto, la gestión emocional tiene que ver mucho con la predicción que se haga.

Cambiando las predicciones, podemos cambiar como nos sentimos.

Ya que nuestro cerebro emocional no es reactivo sino predictivo. Y esto, nos da mucho poder sobre cómo sentirme en la rueda de ataque y al inicio del partido.


El PsicoTruco | Cambia tu pensamiento negativo

Acabas de descubrir una forma nueva de entender tu mente y tus emociones.

Si Mar, pero ¿cómo genero buenas predicciones que me hagan sentir seguro en la ronda de ataque?

Generando pensamientos alternativos al primer pensamiento intrusivo que te aparezca. Buceta (2020) genera en su libro una serie de técnicas para optimizar el rendimiento del jugador. Entre ellas aparecen la modificación de expectativas y creencias rígidas.

Antes de darte el PsicoTruco, quiero que entiendas que los pensamientos intrusivos son generados de forma inconsciente. La mayoría de veces, no sabemos identificar qué nos hace sentir mal, pero si apreciamos las sensaciones. Los pensamientos intrusivos son pensamientos negativos que nos hacen jugar mal y juzgarnos continuamente.

Como hemos comentado más arriba, nuestro cerebro tiene un poder predictor increíble y vamos a sacarle provecho a ello.

El PsicoTruco.

Quiero que empieces a jugar el partido desde la noche anterior:

  • Cuando estés en la cama y te venga a la cabeza el partido de mañana. Te vendrán sin querer pensamientos de duda o inseguridad: «no sé como jugaré», «y si no me pone la entrenadora…», «no tengo confianza en mi ataque, le golpeo mal…» Vendrán de forma inconsciente y quizás no puedas detectarlos.
  • Al desarrollarse ese pensamiento interno, sentirás como por tu cuerpo se genera un estado emocional de incertidumbre, duda, miedo, ansiedad y desconfianza.
  • Una vez que tengas esa sensación, genera una alternativa que te de seguridad y confianza. Como sería un pensamiento sano: «no sé como irá el partido, pero entrené muy bien y sé que daré lo mejor de mi».
  • Acaba esta situación imaginándote al final del partido orgullo y feliz por lo que hiciste y cómo lo hiciste.

Recuerda, tu cerebro es predictivo, si generes una mala sensación orquestada por tus pensamientos negativos, tendrá una mala sensación en la pista justo antes de entrar. Y al revés, si generas un buen pensamiento realista, tendrás buenas sensaciones.


Mar, con esto ya tendré todo para gestionar mis emociones antes de un partido, ¿no?

Todo, todo no.

Porque aunque empieces con buenas sensaciones, si estás en el banquillo, estas sensaciones pueden cambiar.

En el post de la semana que viene te daré una guía para que mientras esté en el banquillo no te «comas» la cabeza con pensamientos negativos y entres dando tu mejor juego.

Te veo en una semana😝

¿Qué haré sin ti una semana, Mar?

Yo también me lo pregunto.

Pero no te preocupes. Por Instagram (@mardurannn) voy a estar subiendo contenido esta semana sobre este tema, así que puedes verme por allí.


Tu post de cada lunes,

hasta la semana que viene😉

Mar Durán 🏐 Psicóloga del Voleibol


Referencias

Buceta, J.M. (2020) Psicología del Deporte de Alto Rendimiento. Barcelona, España: Editorial Dykinson, S. L.

Sánchez, J. [ORDENACIÓN Y DESARROLLO CURRICULAR]. (2024, febrero 22). Emoción y razón en un cerebro social [Video]. Youtube https://www.youtube.com/watch?v=kywpjnygspo&t=275s